Abrió las puertas de su casa y hoy refugia a personas que no tienen dónde dormir
Sandra Pérez tiene 59 años, creó el grupo solidario Posibilidad para Todos hace 35 años y desde hace más de una década transformó su hogar en un refugio para personas en situación de vulnerabilidad.
Cada noche, después de las 20, comienzan a llegar personas de distintas edades. Algunos tienen poco más de 20 años. Otros superan los 60. Muchos cargan historias de abandono, violencia o adicciones.
"Vienen y sienten el calor de un hogar. Acá uno cocina, otro pone el lavarropas y entre todos compartimos la vida cotidiana", cuenta.
Actualmente, durante los días más fríos, el refugio alberga a más de diez personas. Además, Sandra trabaja junto al padre Rodrigo acompañando a jóvenes que buscan recuperarse de consumos problemáticos.
Una historia que comenzó con una experiencia personal
Sandra tenía 24 años cuando quedó embarazada. En una época donde ser madre soltera todavía estaba fuertemente estigmatizado, sintió en carne propia la falta de acompañamiento.
Esa experiencia marcó el inicio de un camino que continúa hasta hoy.
"Me di cuenta de que si yo unía fuerzas podía ayudar a otras personas que estuvieran pasando por situaciones parecidas", recuerda.
Comenzó reuniendo a vecinas y amigas para tejer ropa que luego entregaban en hospitales. Pero no solo llevaba donaciones. También escuchaba historias, acompañaba procesos y ofrecía contención emocional.
Con el tiempo llegaron más voluntarios, más proyectos y más personas dispuestas a colaborar.
El invierno y una nueva campaña solidaria
Con la llegada de las bajas temperaturas, Sandra lanzó una campaña para reunir abrigo, calzado y ropa de invierno destinada tanto a las personas que viven en el refugio como a niños que asisten al Centro de Contención Integral del barrio.
"Hay chicos que todavía llegan con muy poca ropa para enfrentar el frío", explica.
Por eso invita a quienes puedan colaborar a acercar donaciones directamente a su casa.
"Me gusta que la gente venga, conozca el lugar y vea dónde llega cada ayuda", sostiene.
Cómo colaborar
Las personas interesadas en realizar donaciones pueden comunicarse al 264-403-0597 o acercarse a la casa 24, manzana 25, del barrio La Estación, en Rawson.
Mientras tanto, Sandra seguirá haciendo lo mismo que hace desde hace décadas: abrir la puerta.
"Yo no solo me preocupo por quien sufre. Me ocupo", dice. Y esa frase parece resumir toda una vida dedicada a los demás.
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