Soledad Pastorutti visitó el club entrerriano donde debutó a los 14 años - EntreMedios
La cantante santafesina regresó de forma sorpresiva al Club Sarmiento de Victoria en el marco de la celebración por sus 30 años de trayectoria artística.
La reconocida cantante santafesina Soledad Pastorutti protagonizó una emotiva e inesperada visita al Club Sarmiento de la ciudad entrerriana de Victoria. El regreso sorpresa se dio en el marco de las celebraciones por sus tres décadas en la música y tuvo como objetivo reencontrarse con el escenario exacto donde debutó ante el público cuando tenía apenas 14 años. Durante la jornada, la artista fue recibida por la presidenta de la institución, Diana Broin, y por los miembros de la comisión directiva.
Broin rememoró los años de la década del noventa, época en la que la entidad victoriense disponía de una comisión abocada a la organización del tradicional Festival Entrerriano de Folclore. Compartiendo un mate y recorriendo las instalaciones del salón principal, «La Sole» revivió anécdotas de aquellas primeras actuaciones que marcaron el puntapié inicial de su exitosa carrera en la música popular argentina. En señal de agradecimiento, Pastorutti obsequió al club un cuadro que resguarda un fragmento de su emblemático poncho, una pieza histórica de su vestuario y el único recuerdo con estas particularidades que la intérprete dejó en la provincia de Entre Ríos.
El proyecto «30 Pueblos» y su reciente paso por la Patagonia
Este viaje forma parte de un recorrido sistemático por las diversas localidades y escenarios que definieron los comienzos de su camino profesional. La iniciativa se engloba dentro de «30 Pueblos», una serie en formato de documental que la cantante produce y transmite a través de su canal oficial de YouTube con el propósito de registrar los festejos por sus tres décadas de carrera.
Bajo esta misma consigna, Pastorutti venía de encabezar un sorpresivo e íntimo encuentro con pobladores de la Patagonia argentina días atrás. En esa ocasión, la referente festivalera visitó la zona del tren histórico La Trochita y caminó por los andenes y las calles sureñas de forma descontracturada, conversando con los vecinos que se mostraron asombrados por su presencia en el lugar.