El terrorismo muta hacia el narcotráfico: la dura advertencia de un juez federal argentino en la Universidad de Bolonia
Mariano Llorens disertó en Italia sobre cómo el crimen organizado y la corrupción vacían por dentro a la democracia. Trazó un mapa de las mafias latinoamericanas y pidió combatir las redes financieras sin sacrificar las garantías constitucionales.
Mariano Llorens disertó en Italia sobre cómo el crimen organizado y la corrupción “vacían por dentro a la democracia”. Trazó un mapa de las mafias latinoamericanas y pidió combatir las redes financieras sin sacrificar las garantías constitucionales.
BOLONIA, ITALIA. En el marco de un curso intensivo de posgrado sobre corrupción y derechos humanos, el camarista federal argentino Mariano Llorens brindó una extensa y profunda disertación en la histórica Universidad de Bolonia. Con un diagnóstico directo y alarmante, el magistrado advirtió que factores como la corrupción sistémica, el crimen organizado y el terrorismo tienen la capacidad de socavar las bases democráticas hasta dejar al Estado sin contenido soberano, aun cuando este siga en pie en términos formales.
La exposición de Llorens juez de la Cámara Federal Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires formó parte del programa académico organizado por el Instituto de Derecho Constitucional y Administrativo de la República Argentina (IDCAR). Ante un auditorio que congregó a destacados especialistas, fiscales y magistrados de ambos países, el juez argentino desglosó la problemática en cuatro grandes planos: conceptual, penal, geográfico y procesal.
El siglo XXI y la porosidad de las fronteras criminales.
Uno de los puntos centrales de la presentación fue la reconfiguración de las amenazas globales. Llorens explicó que las diferencias teóricas entre el crimen organizado, las mafias y el terrorismo comenzaron a desdibujarse en la práctica.
En el siglo XXI esas fronteras se volvieron más porosas: el terrorismo recurre al narcotráfico para financiarse y el crimen organizado adopta tácticas de terror para someter al Estado, sentenció el magistrado.
Para delimitar los conceptos, el juez repasó los marcos internacionales vigentes:
Crimen organizado: Regulado por la Convención de Palermo de la ONU (2000), requiere la concertación de tres o más personas prolongada en el tiempo para cometer delitos graves con fines de lucro.
Mafia: Inspirado en el modelo italiano (artículo 416-bis de su Código Penal), su rasgo distintivo es el uso de la fuerza intimidatoria, el sometimiento y la omertà (pacto de silencio) para controlar mercados, contratos y servicios públicos, prescindiendo incluso de la violencia física reciente debido a su peso reputacional.
Terrorismo: Cuyo fin último no es el rédito económico, sino la desestabilización política o constitucional mediante la coacción a gobiernos a través del terror infligido a civiles.
El mapa del delito en América Latina: de las favelas a Rosario.
El camarista trazó una radiografía pormenorizada de las organizaciones criminales que operan en la región, exponiendo sus diferentes perfiles operativos:
Organización Origen / Base Características operativas principales
Primeiro Comando da Capital (PCC) Brasil Estructura corporativa y horizontal nacida en las cárceles; domina la hidrovía Paraguay-Paraná.
Cártel de Sinaloa / CJNG México Paramilitarización del delito con ejércitos privados; usan tácticas de guerra asimétrica (drones y explosivos).
Tren de Aragua Venezuela Franquicia transnacional extendida por el cordón andino; en trata de personas, extorsión y sicariato.
Los Choneros / Los Lobos Ecuador Control de centros penitenciarios reconvertidos en bases de comando para exportar cocaína.
Los Monos / Banda de Alvarado Argentina (Rosario) Criminalidad territorial de alta violencia urbana enfocada en el narcomenudeo y la extorsión comercial.
La Triple Frontera en la mira financiera.
Al analizar la frontera compartida entre Argentina, Brasil y Paraguay, Llorens la definió como una zona de facilitación logística e inmunidad financiera latente más que como un foco de atentados directos. Advirtió que las lagunas regulatorias y el contrabando permiten transferencias informales de dinero a través del sistema hawala que corren el riesgo de ser instrumentalizadas por el ala financiera de la organización Hezbollah para financiar operaciones en Medio Oriente.
La respuesta judicial: “Follow the money” sin derecho penal del enemigo.
Frente al avance del narcotráfico, Llorens fue categórico al rechazar el llamado “derecho penal del enemigo” o el panpenalismo de emergencia. Sostuvo que la proliferación de tipos penales ambiguos abre la puerta a nulidades constitucionales y debilita la legalidad. La democracia no puede defenderse con los métodos de quienes la atacan, subrayó.
Para el ámbito local, recordó los límites fijados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el precedente Stancanelli (2001), el cual impide usar la figura de la asociación ilícita como una “red de arrastre” para suplir deficiencias de pruebas, exigiendo permanencia estructural y un programa criminal indeterminado.
Finalmente, el juez propuso enfocar los esfuerzos procesales en dos herramientas clave:
Técnicas especiales bajo control estricto: Respaldó las figuras del colaborador eficaz (siempre que sus dichos sean corroborados por pruebas externas) y del agente encubierto (prohibiendo terminantemente al agente provocador que induce al delito).
Decomiso autónomo (in rem): Siguiendo la máxima del fiscal italiano Paolo Borsellino y Giovanni Falcone de “seguir el dinero”, concluyó que encarcelar a los eslabones operativos no es suficiente si la matriz financiera y las sociedades pantalla de las organizaciones criminales permanecen intactas.
Redacción: Nova Comunicaciones.