Japón y EE.UU. lanzan una alianza de IA de USD 1.000 millones - Informe Digital
La Misión Génesis prevé cinco años de cooperación científica y tecnológica para acelerar descubrimientos.
Japón y Estados Unidos anunciaron una alianza de investigación en inteligencia artificial con una inversión conjunta de USD 1.000 millones, un movimiento que busca acelerar descubrimientos científicos y reforzar la cooperación tecnológica entre ambos países. La iniciativa, bautizada Misión Génesis, tendrá un horizonte de cinco años.
Según confirmó el portavoz del Ejecutivo japonés, Minoru Kihara, el plan apunta a impulsar una estrategia de IA para la ciencia con enfoque intersectorial. Tokio quiere, además, posicionarse como líder mundial en el área y asegurar su superioridad internacional y autonomía estratégica.
Compartir laboratorios y capacidad de cómputo
La alianza prevé que equipos conjuntos de científicos japoneses y estadounidenses compartan instalaciones, recursos informáticos y conocimiento técnico. Japón se convierte así en el primer socio internacional del proyecto impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El Departamento de Energía de Estados Unidos calificó la iniciativa como una de las colaboraciones científicas y tecnológicas más importantes entre ambos países. Cada nación aportará USD 500 millones durante los próximos cinco años. El subsecretario de Ciencia de esa cartera y director del proyecto, Darío Gil, sostuvo que la alianza reúne a dos de las mayores potencias científicas del mundo para acelerar descubrimientos con impacto en el futuro.
Tokio también acelera su agenda de defensa
Por parte de Japón, el viceministro de Coordinación de Políticas del Ministerio de Educación, Cultura, Deporte, Ciencia y Tecnología, Yasuyoshi Kakita, afirmó que la IA y los recursos informáticos son esenciales tanto para la excelencia en la investigación como para la competitividad industrial.
La sintonía entre Washington y Tokio también se refleja en el terreno militar. Ambos gobiernos impulsan una nueva estrategia conjunta para acelerar la producción de misiles frente al aumento de las tensiones regionales con China y las amenazas de Corea del Norte. La propuesta, llamada Operación Potenciación (Operation Supercharge), fue presentada por el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, al secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, durante una reunión en el marco del Diálogo de Shangri-La, en Singapur, según informó la oficina de Koizumi.
El encuentro se centró en el desarrollo y fabricación conjunta de sistemas como el SM-3 Block IIA y el AMRAAM, además de medidas para acelerar su producción. La iniciativa formaliza el acuerdo alcanzado en marzo durante la cumbre celebrada en Washington entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y Donald Trump.
Durante la reunión, Koizumi detalló la revisión del marco legal japonés para la transferencia de equipos y tecnología de defensa. Hegseth expresó su respaldo a los cambios propuestos por Tokio y apoyó los esfuerzos de Japón para fortalecer sus capacidades militares, según el comunicado del Ministerio de Defensa nipón.
En paralelo, Corea del Sur y Japón acordaron retomar el 7 de junio el ejercicio naval de búsqueda y rescate SAREX, suspendido durante nueve años. El simulacro busca fortalecer la respuesta conjunta de la Armada surcoreana y la Fuerza Marítima de Autodefensa japonesa ante emergencias en buques y promover la cooperación humanitaria. Según la información oficial, Corea del Sur participará con el buque de desembarco Cheonjabong, de 4.900 toneladas, mientras Japón desplegará el destructor Aegis Kongo, de 7.250 toneladas, y un helicóptero SH-60K.
Las maniobras se desarrollarán en aguas internacionales al sureste de la isla surcoreana de Jeju, con el objetivo de mejorar la coordinación y la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia marítima.
(Con información de EFE)