Plazos fijos al 15% y dólar quieto: se enfría el ahorro en pesos - Informe Digital
Los bancos recortaron tasas por debajo de la inflación mientras el dólar apenas se movió y el carry trade empieza a perder atractivo.
El dólar oficial arrancó junio con un salto breve y luego volvió a aflojar, mientras las tasas de los plazos fijos en pesos siguieron cayendo hasta niveles que ya rinden por debajo de la inflación. La combinación deja a los ahorristas con menos incentivos para quedarse en moneda local y reaviva la discusión sobre cuánto puede durar este esquema.
La cotización tocó ayer los $1.460, pero terminó en $1.455. Según publicó Infobae, el Banco Central moderó el ritmo de compras que había sostenido en mayo para no darle más impulso a la divisa.
En el mercado, la explicación principal pasa por la tasa negativa en pesos que están promoviendo el Tesoro y el Central para las colocaciones de corto plazo. Aun así, el dólar no reaccionó con fuerza.
La caución opera cerca del 22% anual y las Lecap más cortas rinden alrededor del 25% en pesos. Pero los bancos pagan todavía menos por los plazos fijos a 30 días: Santander publica 15% anual en su web y otras entidades se mueven entre 16% y 19,5%.
También los Boncer de plazos más cortos muestran rendimiento negativo frente a la inflación. El objetivo de fondo es empujar la actividad: abaratar el capital de trabajo de las empresas y facilitar la refinanciación de deudas más pesadas.
Mientras el dólar siga quieto, esas colocaciones en pesos todavía pueden resultar convenientes en moneda dura. El problema aparece cuando la tasa ya no alcanza para compensar la suba del tipo de cambio.
En el mercado ya se descontaba que la combinación de tasas reales negativas y un dólar tan bajo no podía sostenerse demasiado. Por eso no sorprendió del todo la suba de los primeros días del mes, que acumuló 25 pesos y rozó el 2%.
Ese movimiento también empieza a poner en duda el carry trade, que dio más de 20% en dólares en los primeros cinco meses del año. En paralelo, los bonos en dólares siguen firmes y el riesgo país se consolidó levemente por debajo de los 500 puntos básicos.
A eso se suma el pago de sueldos de comienzos de mes y la cercanía del aguinaldo, que empezará a acreditarse después del 20 de junio. Parte de esos pesos podría terminar dolarizándose.
El último balance cambiario del Banco Central mostró que en abril la compra neta de dólares por parte del público siguió alta y llegó a USD 2.300 millones. Ese flujo se suma a las compras diarias del organismo para reforzar reservas.
La oferta de divisas por colocaciones de Obligaciones Negociables y por la liquidación del campo ayudó a equilibrar el mercado y a mantener casi sin cambios la cotización. La suba de arranque de junio, por ahora, no altera ese cuadro.
Para la segunda mitad del año, el escenario más probable es que el dólar deje de perder contra la inflación. Si empieza a moverse al ritmo de los precios, o por encima, podría aliviar a sectores productivos que hoy sienten el peso de la apertura económica.