Murió el "Nene" Sanfilippo, goleador y figura polémica del fútbol argentino
Tenía 91 años. Es el máximo artillero de la historia de San Lorenzo con 205 tantos. Fue el goleador durante cuatro años consecutivos entre 1958 y 1961. Ya r
El fútbol argentino está de luto. José Francisco Sanfilippo murió este jueves en Buenos Aires a los 91 años. La noticia fue confirmada desde San Lorenzo, el club de su vida, donde dejó una marca que difícilmente alguien supere: 205 goles, el registro más alto de toda la historia del Ciclón. Delantero implacable, obsesivo con el entrenamiento y letal dentro del área, el "Nene" fue durante cuatro años consecutivos el máximo goleador del fútbol argentino, entre 1958 y 1961. Su mejor temporada fue en 1960, con 34 goles en 40 partidos.
El apodo le llegó de su papá. Horacio Sanfilippo lo alentaba desde la tribuna con un "dale, nene; corré, nene" que terminó definiendo al jugador para siempre. René Pontoni fue su mentor y compañero en los últimos años de su carrera. En San Lorenzo tuvo un primer ciclo entre 1953 y 1962, antes de pasar fugaz por Boca y luego por Nacional de Montevideo, Banfield y clubes de Brasil. Como no podía ser de otra manera, cerró su carrera donde todo empezó: en el Ciclón, a los 37 años, en 1972, cosechando el bicampeonato.
El amor de Sanfilippo por San Lorenzo era también amor por el Viejo Gasómetro. Cuando el estadio fue demolido en agosto de 1981, el "Nene" sintió el golpe como pocos. Se quedó con varios tablones y armó con ellos una pequeña tribuna que colocó en su quinta. Una imagen que dice todo sobre el hombre que fue.
Retirado del fútbol, Sanfilippo se convirtió en comentarista televisivo y su estilo provocador y sin filtros lo transformó en un personaje tan reconocido como lo había sido dentro del área. Asi tuvo inolvidables discusiones en programas de TV con Diego Maradona o Carlos Bilardo, sobre todo cuando acuñó la frase "Usted se comió todos los amagues, pibe", culpando a Sergio Goycochea por el histórico 5-0 sufrido por la selección argentina, de local, contra Colombia por Eliminatorias, en 1993.
También incursionó en la política. Decía lo que pensaba, siempre, como cuando confrontó a su propio entrenador por pedirle que marcara a un rival. Una coherencia que lo definió de principio a fin.