Advierten fuertes subas en celulares por escasez de memorias
Diversos analistas del sector estiman que las subas podrían alcanzar hasta un 30%. La industria tecnológica mundial atraviesa un escenario de creciente preocupación debido a la falta de componentes esenciales para la fabricación de dispositivos elect
Diversos analistas del sector estiman que las subas podrían alcanzar hasta un 30%.
La industria tecnológica mundial atraviesa un escenario de creciente preocupación debido a la falta de componentes esenciales para la fabricación de dispositivos electrónicos, una situación que podría traducirse en fuertes incrementos en los precios de los teléfonos celulares durante los próximos meses.
El principal factor detrás de este fenómeno es la escasez global de memorias electrónicas, especialmente aquellas utilizadas en smartphones, computadoras y otros equipos de consumo. Fabricantes y asociaciones industriales advierten que gran parte de la producción mundial está siendo destinada a abastecer la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos.
Especialistas señalan que compañías tecnológicas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial requieren enormes volúmenes de memorias avanzadas para operar sus sistemas, lo que ha generado una fuerte presión sobre la cadena de suministro. Como resultado, los fabricantes de componentes priorizan esos mercados más rentables, reduciendo la disponibilidad para la industria de dispositivos electrónicos convencionales.
La consecuencia inmediata es un aumento sostenido en los costos de producción. Empresas del sector informaron que los valores de ciertos tipos de memorias vienen registrando incrementos significativos y que parte de esos mayores costos podría trasladarse al consumidor final en productos como celulares, notebooks, computadoras de escritorio y televisores.
Aunque en Argentina la reciente eliminación de aranceles para la importación de teléfonos generó expectativas de una baja en los precios, la crisis internacional de insumos amenaza con contrarrestar ese efecto. De mantenerse la actual escasez de componentes, el mercado tecnológico podría enfrentar un nuevo ciclo de aumentos que impactaría directamente en el bolsillo de los consumidores.