Desde la nueva Ferrari eléctrica hasta la Tesla Cybertruck: los autos que generaron más polémica en la historia
Diseños imposibles, ideas demasiado ambiciosas y estrategias comerciales arriesgadas.Algunos fueron un fracaso en ventas. Otros terminaron convertidos en modelos de culto.
A lo largo de la historia del automóvil hubo modelos que marcaron un antes y un después; vehículos que por concepto, diseño y tecnología lograron entrar a la categoría de "leyenda".
Aunque también hubo otros que fueron tan rupturistas e innovadores como polémicos, desatando al momento de su lanzamiento más "haters" que admiradores. En algunos casos, la historia se encargó de cambiar esa primera mala imagen para reconvertilos en éxito.
Cada tanto aparece un auto que rompe todas las reglas que terminan dividiendo al público, a la prensa y hasta a los propios fanáticos de las marcas.
El caso más reciente es el de la Ferrari Luce, el primer modelo 100% eléctrico de la famosa marca de Maranello. Su lanzamiento generó durísimas críticas entre los fanáticos y hasta provocó un desplome de las acciones de la empresa en la bolsa de Milán.
El propio Luca di Montezemolo, ex presidente de Ferrari durante dos décadas, fue duro e irónico con las críticas: "Espero que al menos quiten el caballito de ese auto.
Otros modelos polémicos
1- Tesla Cybertruck
Quizás sea uno de los casos polémicos por excelencia. Presentada en 2019, dividió al mundo automotor como pocos modelos en la historia. Su diseño geométrico, casi salido de un videojuego (o de la hoja de dibujo de un niño), rompió todas las reglas tradicionales de las pickups, convirtiéndose en el vehículo más disruptivo de las últimas décadas y, probablemente, de toda la historia del automóvil.
Pero si por fuera es exótica, su interior está a la altura. Los únicos comandos analógicos son los levantavidrios y los controles sobre el volante casi ovalado. Todo lo demás, está en la enorme pantalla táctil de 18,5 pulgadas.
Hasta la selectora de marcha se encuentra allí: se desliza el dedo hacia arriba en un sector determinado para avanzar y hacia abajo para conectar marcha atrás. Ni siquiera tiene botón de arranque: una vez adentro, se presiona el freno y la pickup está en marcha.
La Cybertruck cuenta con versiones con uno, dos y hasta tres motores eléctricos que desarrollan potencias de 303 CV, 600 CV y 845 CV respectivamente.
Las críticas apuntaron a su estética extrema, problemas de calidad y promesas incumplidas. Pero al mismo tiempo logró algo extraordinario: transformar cada aparición en un fenómeno viral.
2- Fiat Multipla
Cuando Fiat presentó el Multipla en 1998, el impacto fue inmediato. El monovolumen italiano parecía salido de un boceto futurista más que de una línea de producción.
Su diseño rompía con cualquier lógica tradicional: una carrocería alta y extremadamente corta, doble línea de faros, una especie de segundo capó debajo del parabrisas, y proporciones completamente fuera de lo normal.
La crítica fue feroz. Durante años apareció en rankings de los autos más feos de la historia y se convirtió en meme antes de que existieran las redes sociales modernas.
Sin embargo, detrás de esa apariencia extraña había una propuesta brillantemente racional. El Multipla ofrecía: seis plazas reales distribuidas en dos filas de tres asientos, enorme superficie vidriada, gran modularidad interior, y un aprovechamiento del espacio impresionante para su tamaño exterior.
En definitiva, era incómodo de mirar, pero extraordinariamente práctico.
Con el tiempo, muchos diseñadores comenzaron a reivindicarlo como uno de los últimos autos verdaderamente audaces de Europa. Incluso el rediseño posterior, mucho más convencional, fue criticado por perder justamente la personalidad que lo había hecho famoso.
Hoy el Multipla es un símbolo de una época en la que algunas automotrices todavía se animaban a experimentar sin miedo al rechazo.
3- Pontiac Aztek
Pocas veces un vehículo fue tan ridiculizado. Lanzado por General Motors en 2001, el SUV estadounidense fue criticado prácticamente desde el primer día.
El problema principal era su diseño. El Aztek parecía una mezcla desordenada de varias ideas: líneas partidas, trompa recargada, silueta extraña y una combinación de formas difíciles de interpretar. Muchos periodistas lo describían como un auto imposible de mirar.
Sin embargo, el proyecto tenía una lógica muy clara detrás. Pontiac quería crear un vehículo pensado para consumidores jóvenes, algo que hoy sería definido como un crossover.
El modelo se caracterizaba por su versatilidad interior, una estética aventurara y por incorporar accesorios para camping. El problema fue que el mercado todavía no estaba preparado para esa idea.
La gran ironía es que el Aztek terminó anticipando buena parte de los SUV modernos. Muchos conceptos que parecían absurdos hace veinte años hoy son comunes en la industria.
Décadas después, además, encontró una segunda vida cultural gracias a la serie Breaking Bad, donde el protagonista Walter White manejaba un Aztek beige que terminó convirtiéndose en un ícono pop.
Lo que alguna vez fue considerado un desastre absoluto hoy es visto como uno de los autos más incomprendidos de comienzos de siglo.
4- DeLorean DMC-12
Es uno de los casos más fascinantes de la historia automotriz porque combina ambición, escándalo y cultura pop.
La empresa fue fundada por John DeLorean, un ex ejecutivo estrella de General Motors que soñaba con crear un deportivo distinto a todo lo conocido. El resultado fue un auto con carrocería de acero inoxidable sin pintura, puertas alas de gaviota y un diseño futurista firmado por Giorgetto Giugiaro.
Visualmente era impactante. Parecía un concept car hecho realidad.
Pero debajo de esa imagen futurista aparecieron rápidamente los problemas: calidad de fabricación irregular, desempeño decepcionante, costos altísimos, y enormes dificultades financieras.
La situación explotó cuando John DeLorean fue arrestado en una operación del FBI vinculada al narcotráfico. Aunque más tarde fue absuelto, el daño para la empresa ya era irreversible.
El DMC-12 parecía destinado a convertirse en una nota al pie de la historia automotriz hasta que Hollywood cambió todo.
En 1985, el auto fue elegido como máquina del tiempo en Volver al Futuro. Esa decisión transformó completamente su destino cultural.
El DeLorean pasó de fracaso industrial a leyenda mundial. Hoy es uno de los autos más reconocibles del cine y probablemente el mejor ejemplo de cómo la cultura pop puede reescribir la historia de un vehículo.
5- Toyota Prius
Hoy el Toyota Prius parece completamente normal. Pero cuando apareció a finales de los años 90 era visto casi como una rareza tecnológica.
Toyota apostó por una idea revolucionaria. Un auto híbrido pensado prioritariamente para reducir consumo y emisiones, incluso por encima de las prestaciones o las sensaciones de manejo.
Su raro diseño extraño, la instrumentación futurista y el silencio absoluto de marcha rompían con gran parte de la cultura automotriz tradicional. Muchos fanáticos de los deportivos lo despreciaban porque simbolizaba el fin de la pasión por los autos.
Sin embargo, el Prius terminó haciendo algo histórico: transformó la conciencia ecológica en un atributo aspiracional.
Durante años, celebridades de Hollywood, empresarios tecnológicos y consumidores urbanos comenzaron a usar el Prius como símbolo de modernidad y responsabilidad ambiental.
Con el tiempo, prácticamente todas las marcas terminaron desarrollando tecnologías híbridas o electrificadas. Y aunque hoy existen modelos mucho más avanzados, el Prius sigue siendo recordado como el vehículo que abrió definitivamente la puerta a la electrificación masiva.
6- Mercedes-Benz Clase A
Como referente del segmento premium, y siempre a la vanguardia en todo tipo de desarrollos, Mercedes-Benz rompió todos los moldes en 1997 al lanzar el Clase A, el modelo más chico y económico de su historia.
Con tan solo 3,5 metros de largo y formato monovolumen, el Clase A fue el primer representante de la marca en un segmento desconocido. Además, costaría menos de la mitad que cualquier otro modelo comercializado por la marca en aquel entonces.
Las ventas comenzaron inmediatamente a buen ritmo; al igual que las pruebas de manejo de la prensa especializada, que se realizaban con un énfasis especial ya que se trataba de un Mercedes realmente distinto.
Pero el verdadero escándalo llegó poco después. Durante una prueba de maniobra evasiva realizada por periodistas suecos conocida como la prueba del alce el auto volcó de manera espectacular. Las imágenes recorrieron el mundo y obligaron a Mercedes-Benz a frenar las ventas del pequeño auto hasta encontrar una solución..
Era una época en la que las asistencias electrónicas a la conducción recién empezaban a formar parte del equipamiento de serie de muy pocos modelos y era casi exclusivo de las marcas de lujo.
Si bien Mercedes-Benz decidió revisar las suspensiones del Clase A (de hecho hizo un pequeño retoque en el esquema trasero), la solución "mágica" la encontró por medio de la electrónica.
El modelo más chico y accesible de la marca alemana terminó incluyendo control de estabilidad como elemento de serie para toda su gama, lo que permitió que las ventas se reanudaran a principios de 1998.
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