De un taller mecánico argentino a las maternidades de Europa: el invento que revoluciona los partos
Se trata del OdonAssist, un dispositivo creado por el mecánico argentino Jorge Odón, que ya fue utilizado en más de 300 nacimientos en cinco países europeos
Lo que comenzó como una idea surgida en medio de la madrugada en un taller mecánico de Buenos Aires terminó convirtiéndose en una innovación médica que hoy se utiliza en hospitales de Europa para asistir partos vaginales y reducir riesgos tanto para las madres como para los recién nacidos.
Se trata del OdonAssist, un dispositivo creado por el mecánico argentino Jorge Odón, que ya fue utilizado en más de 300 nacimientos en cinco países europeos y que especialistas califican como la primera gran innovación en asistencia al parto desde la década de 1950.
Una idea nacida lejos de la medicina
La historia comenzó en agosto de 2006, cuando Odón despertó en plena madrugada con una idea que, según recuerda, podía servir para facilitar los partos.
El inventor no tenía formación médica ni experiencia en obstetricia. Su inspiración surgió tras observar una demostración realizada por un empleado de su taller para extraer un corcho atrapado dentro de una botella utilizando una bolsa inflable.
Aquel mecanismo llamó su atención y dio origen a un prototipo que posteriormente fue presentado ante especialistas médicos y terminó llegando a manos del obstetra Mario Merialdi, entonces responsable del Departamento de Salud Reproductiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cómo funciona el OdonAssist
El dispositivo consiste en un manguito inflable que se coloca alrededor de la cabeza del bebé cuando el trabajo de parto se detiene o presenta dificultades.
Una vez inflado, permite sujetar suavemente la cabeza del recién nacido y acompañar su descenso por el canal de parto mediante una tracción controlada que complementa los pujos de la madre.
Cuando la cabeza del bebé emerge, el dispositivo es retirado para permitir la respiración normal del recién nacido.
Los especialistas destacan que su principal ventaja es que utiliza materiales blandos y flexibles, reduciendo el riesgo de lesiones que pueden producirse con otros procedimientos obstétricos como el fórceps o la ventosa.
Resultados positivos en Europa
Tras ser probado inicialmente en 48 partos realizados en Argentina, el OdonAssist fue incorporado a ensayos clínicos en hospitales de Reino Unido, España, Francia, Alemania e Italia.
Según datos difundidos por los responsables del proyecto, ya participó en más de 300 nacimientos sin que se registraran lesiones en los bebés asociadas al uso del dispositivo.
La doctora Emily Hotton, responsable de los ensayos clínicos en el Hospital Southmead de Bristol, Reino Unido, afirmó que se trata de "la primera innovación para los partos desde los años 50".
Las mujeres que participaron de las pruebas también destacaron la experiencia. Varias madres señalaron que el procedimiento fue menos invasivo y más confortable que otros métodos utilizados habitualmente en obstetricia.
Menos riesgos para madres y bebés
Los expertos recuerdan que tanto el fórceps como la ventosa obstétrica siguen siendo procedimientos seguros y ampliamente utilizados, aunque no están exentos de complicaciones.
Diversos estudios citados por los desarrolladores del OdonAssist indican que algunos partos asistidos con fórceps pueden generar traumatismos neonatales, hematomas o lesiones temporales en los recién nacidos. También pueden provocar desgarros vaginales o rectales en las madres.
El nuevo sistema busca reducir esos riesgos y disminuir además la necesidad de recurrir a cesáreas en determinadas situaciones clínicas.
En 2025, el dispositivo obtuvo la certificación CE Kitemark, que avala su seguridad para ser utilizado en hospitales de toda Europa.
Un invento argentino con impacto global
Actualmente el OdonAssist también se utiliza en Etiopía y sus desarrolladores aseguran que los resultados obtenidos son similares a los registrados en Europa.
Mientras tanto, Jorge Odón observa con satisfacción cómo una idea nacida fuera del ámbito médico se transformó en una herramienta que podría mejorar la atención obstétrica en distintas partes del mundo.
Hoy, retirado y radicado en Uruguay tras vender su taller mecánico, sigue dedicando tiempo a desarrollar nuevas ideas. Y aunque su invento ya es reconocido internacionalmente, mantiene la misma mirada que lo llevó a imaginarlo hace casi veinte años: la creatividad no pertenece únicamente a los científicos.
"El mecánico, el carpintero y el albañil... todos somos creativos", aseguró el creador del dispositivo que promete cambiar la forma en que nacen miles de bebés en el mundo.