Guterres propone tres salidas para sostener la paz en Líbano - Informe Digital
La ONU busca evitar un vacío en la frontera con Israel tras el cierre previsto de la UNIFIL en diciembre.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, llevó al Consejo de Seguridad tres opciones para sostener la vigilancia militar en el sur del Líbano y respaldar la aplicación de la resolución que puso fin a la guerra de 2006 entre Israel y Hezbollah, en un momento clave: la misión de paz de Naciones Unidas en esa zona vence el 31 de diciembre.
Las alternativas apuntan a evitar un vacío de control en una de las fronteras más sensibles de Medio Oriente. Incluyen mantener la supervisión militar de la ONU, apoyar el despliegue de las Fuerzas Armadas Libanesas en todo el territorio y reforzar la vía política para frenar las hostilidades entre Israel y el grupo terrorista Hezbollah, respaldado por Irán.
La propuesta llegó después de que el Consejo de Seguridad aprobara por unanimidad en agosto de 2025 el cierre de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), una decisión impulsada por Estados Unidos e Israel. En esa resolución, el organismo pidió a Guterres que presentara alternativas para aplicar el texto adoptado en 2006 tras la guerra de un mes entre Israel y Hezbollah.
La resolución de 2006 establece el desarme de Hezbollah, la retirada de las fuerzas israelíes y el despliegue del ejército libanés como única fuerza militar en todo el país. Según el informe remitido por el secretario general, ninguno de esos objetivos se concretó.
En una carta enviada el lunes al Consejo de Seguridad, Guterres sostuvo que las reiteradas confrontaciones entre Israel y Hezbollah muestran la necesidad de aplicar plenamente esa resolución.
Las hostilidades recurrentes entre Israel y Hezbollah demuestran la imperiosa necesidad de aplicar la resolución de 2006, señaló el secretario general, quien la definió como el marco establecido para alcanzar la paz.
Guterres destacó además la importancia de mantener la vigilancia sobre la llamada Línea Azul, la demarcación establecida por las Naciones Unidas entre Israel y el Líbano. Según explicó, en cualquiera de los escenarios planteados, sería necesaria una presencia uniformada de las Naciones Unidas que trabajara para facilitar la desescalada, el diálogo, el enlace y la coordinación, así como el apoyo a las Fuerzas Armadas Libanesas.
El funcionario indicó que ese componente militar actuaría de forma complementaria al coordinador especial de la ONU para el Líbano, quien continuaría al frente de las gestiones diplomáticas y políticas para implementar la resolución de 2006.
Las tres propuestas difieren principalmente en el tamaño de la futura presencia militar de la ONU. Guterres planteó fuerzas con efectivos que oscilan entre 5.525 y 1.980 integrantes. Algunas de las opciones incluyen observadores militares desarmados.
El secretario general señaló que la alternativa con mayor número de efectivos ofrecería una capacidad superior para supervisar la situación sobre el terreno. Según escribió en su informe, la fuerza más numerosa podría observar con mayor credibilidad los acontecimientos a lo largo de la Línea Azul.
La UNIFIL mantuvo durante décadas una presencia permanente en el sur del Líbano, una región considerada bastión de Hezbollah. Sus efectivos desempeñaron tareas de observación, enlace y supervisión de la situación de seguridad en una de las fronteras más sensibles de Medio Oriente.
La misión también sufrió bajas durante los últimos meses. De acuerdo con la información presentada por Naciones Unidas, seis integrantes de los cascos azules murieron en ese período.
La decisión sobre el futuro mecanismo de supervisión ahora queda en manos de los quince miembros del Consejo de Seguridad. El organismo deberá elegir una de las opciones propuestas por Guterres antes de la expiración formal del mandato de la UNIFIL a fines de diciembre.
El portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, informó el martes que el secretario general espera una definición rápida por parte del Consejo de Seguridad para garantizar la continuidad de las tareas de supervisión y apoyo previstas en la frontera entre Israel y el Líbano.
(Con información de AP)