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9digital 02/06/2026 22:59 7 min de lectura

El cordero con el delfín: los chats que hunden a Airaldi y en el juicio por narcotráfico - 9 Digital - Mi 9

El cordero con el delfín: los chats que hunden a Airaldi y en el juicio por narcotráfico -

El cordero con el delfín: los chats que hunden a Airaldi y en el juicio por narcotráfico - 9 Digital - Mi 9
Foto: 9digital

La situación procesal del productor agropecuario Leonardo Airaldi y de su presunto colaborador, Juan Erbes, se agravó considerablemente este martes en el marco del juicio oral que se lleva adelante ante el Tribunal Oral Federal, integrado por los jueces Noemí Berros, José Escobar Cello y Emilce Rojas.

Durante la audiencia, investigadores de la Policía Federal Argentina (PFA) de Santa Fe y un testigo de identidad reservada aportaron declaraciones contundentes que ratifican la hipótesis de la fiscalía. Los otros siete acusados no fueron tenidos en cuenta en esta parte del proceso que se dirigió netamente a la causa iniciada en Santa Fe en 2022.

El equipo fiscal, compuesto por el Fiscal General José Ignacio Candioti, Juan Sebastián Podhainy, Diego Iglesias (titular de la PROCUNAR) y Martín Uriona, sostiene que Airaldi comandaba una organización con la logística necesaria para recibir cargamentos de estupefacientes mediante avionetas y coordinar su posterior distribución hacia Rosario y localidades vecinas.

El cordero con el delfín es el mejor

Los investigadores federales fueron categóricos al describir el vínculo entre Airaldi y el dueño del bar Mandela, Juan Erbes. Según la policía, Erbes era el encargado de realizar el traslado de la droga hacia la ciudad de Rosario, una dinámica que quedó expuesta tras el peritaje de tres teléfonos celulares secuestrados al propio Airaldi.

Durante la jornada, el fiscal Candioti exhibió mensajes cifrados que dan cuenta de esta sociedad comercial ilícita. En un intercambio de mensajes entre Airaldi y un hombre identificado como Emanuel Kiosco Gallo, el productor rural le ofrece cordero. Gallo le responde que ya le había comprado a Jupu (apodo con el que refieren a Erbes).

En otra secuencia, Airaldi le consulta a Gallo si Jupo había andado con los corderos, a lo que su interlocutor le replica que la calidad no es la misma. Ante esto, Airaldi afirma de manera tajante: El cordero con el delfín es el mejor.

Para la acusación, la mención al delfín no es menor: es el sello característico utilizado por el cartel liderado por Delfín Castedo, conocido criminalmente como el Patrón del Norte. En este circuito de comunicaciones ligadas al tráfico también aparece mencionado un sujeto llamado Nicolás Suárez y un tal Javi Fernández.

Uno de los momentos de mayor tensión de la jornada se vivió con la declaración del testigo de identidad reservada, quien brindó su testimonio vía Zoom, con la imagen oculta y la voz distorsionada por cuestiones de seguridad. El tribunal aceptó la reserva de su identidad solicitada por los fiscales Candioti y Uriona, y entregó los datos del testigo a la defensora Mariana Barbitta bajo la estricta obligación y responsabilidad legal de no revelarlos.

El testigo ratificó en un todo lo declarado durante la etapa de instrucción. Relató que en el año 2022 estuvo en el puesto de la isla con Diego Torres quien se desempeñaba como puestero de Airaldi y actualmente se encuentra prófugo de la justicia. Según su declaración, Torres recibió un llamado telefónico de Airaldi y, al cortar, le manifestó de urgencia: Me tengo que ir a buscar merca a Diamante.

El testigo detalló que Torres se retiró en una lancha propiedad de Airaldi y regresó a las dos horas con un bulto de grandes dimensiones envuelto en una bolsa negra.

Torres le pidió que lo acompañara en la embarcación hasta Puerto Gaboto, pero el testigo se negó por temor: Me asusté por el paquete, confesó. Asimismo, aseguró que el propio puestero le había confirmado que el cargamento era cocaína y que su patrón, Airaldi, contaba con una pista de aterrizaje para avionetas en sus campos.

Posteriormente, declararon los efectivos de la Policía Federal que comandaron las pesquisas. Uno de los investigadores, con 38 años de trayectoria en el área de narcotráfico, estimó que a la isla El Pillo cuya propiedad se atribuye a Airaldi arribaban cargamentos de aproximadamente 400 kilos de estupefacientes que luego eran movilizados hacia Puerto Gaboto y Puerto General San Martín.

El especialista detalló el análisis de los teléfonos celulares, donde se constataron las directivas de Airaldi y el uso de estrictos códigos encriptados. Para referirse a las avionetas que traían la droga, utilizaban los términos el pájaro o el bicho.

En una oportunidad, al notar la exposición, Airaldi ordenó interrumpir las comunicaciones: No, no, no, basta, no hay que hablar de eso por esta vía. Asimismo, se detectaron mensajes con Soledad Cáceres (imputada en la causa) sobre la compra de combustible para las avionetas, concluyendo con una orden explícita de Airaldi: Borrá todo esto.

Para el comercio de la sustancia al menudeo y la distribución intermedia, utilizaban los términos maples con pelos, novillitos, carne o lomo. El valor de corte se pactaba aduciendo que cobraban los 10 gramos a 100 dólares o 100.000 pesos.

El investigador remarcó que la prueba irrefutable del significado de estos códigos es que, en una conversación donde hablaban de la venta de novillitos, el contacto le envió de inmediato a Airaldi la fotografía de un pan de cocaína dañado. Sobre este punto, el fiscal mostró un chats donde Nicolás Suárez (no está imputado en la causa) le pregunta qué hacer para que no pierda más gramos y Airladi le dice que lo vende bien.

Los informes elevados al juzgado federal por los agentes preventores fueron unánimes: Airaldi era el organizador, el dueño de la logística, quien impartía todas las directivas y el eje central de la estructura, mientras que los demás imputados orbitaban a su alrededor.

El origen del caso

La causa que tiene acorralado al exdirigente de la Sociedad Rural de Diamante se originó el 10 de agosto de 2022 en Puerto Gaboto, Santa Fe. El caso se desencadenó a partir de una denuncia penal contra el puestero Diego Torres por amenazas con arma de fuego en el marco de un conflicto vecinal por una vivienda en la calle General López al 600.

La investigación penal ordinaria derivó en un allanamiento ordenado por la justicia provincial en el domicilio real de Torres, situado en la calle Solís al 600. Allí, las fuerzas policiales hallaron debajo de una cama de dos plazas 28 ladrillos compactos de cocaína, envueltos en cinta de embalar azul, que exhibían la fotografía de un avión con la inscripción Emirates y el sello Qatar. Las pericias químicas de la PFA confirmaron un peso neto de 29.491,81 kilogramos de cocaína de alta pureza.

Ese mismo día, afuera de la vivienda, se secuestró una camioneta Toyota Hilux (dominio AE787IU) a nombre de Adrián Claudio Bruno, a quien se le inició una causa paralela y ya cuenta con requerimiento de elevación a juicio por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada.

Ante la magnitud del hallazgo, la Justicia Federal de Santa Fe tomó el caso y comisionó a la Dirección General de Seguridad Rural Los Pumas para realizar tareas de campo en la zona de islas del río Paraná donde trabajaba Torres, quien estuvo en libertad y bajo escuchas hasta 2023 que desapareció.

Las entrevistas con los lugareños de la isla El Pillo confirmaron de inmediato que el establecimiento ganadero pertenecía a Leonardo Airaldi, y reportaron movimientos nocturnos muy sospechosos de barcazas desconocidas orientadas hacia la costa fluvial, conectando definitivamente al productor rural con la carga secuestrada.

Durante las testimoniales, una de las investigadora de la PFA profundizó sobre las tareas realizadas por la guardia rural Los Pumas y el análisis de las comunicaciones. Detalló que en los mensajes Airaldi identificaba a su puestero Torres con los alias de PT o el licenciado.

Ante las preguntas de la defensa técnica sobre la titularidad de los aparatos, la testigo policial aclaró que, si bien Airaldi utilizaba múltiples líneas telefónicas algunas a su nombre y otras no, la autoría de los mensajes quedaba demostrada de manera indubitable, ya que en los textos el emisor hacía referencias explícitas a su exesposa, Gisel Kranevitter, y a su actual pareja, Gimena Burne.

El debate oral continuará el miércoles 10 de junio si no hay un cambio en el cronograma de audiencias.

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