Viviana Caballero: Estamos hartas de que nos maten
La directora de Políticas de Género del municipio de Río Gallegos, Viviana Caballero, se refirió a la convocatoria por el 3J Ni Una Menos, cuestionó el retroceso en políticas públicas de género y remarcó que la concentración será en la Plaza San Mart
Viviana Caballero, directora de Políticas de Género del municipio de Río Gallegos, habló sobre la convocatoria por el 3J Ni Una Menos, en el marco de una nueva movilización contra la violencia de género. En diálogo con el programa Planeta que se emite por Tiempo FM 97.5, señaló el rol organizativo del Municipio, cuestionó el retroceso en políticas públicas y remarcó la necesidad de volver a ocupar la calle frente a los femicidios y las violencias que atraviesan mujeres y diversidades.
Caballero explicó que la Municipalidad de Río Gallegos comenzó a tener una participación activa en las distintas instancias vinculadas a la agenda de género y sostuvo que el 3J mantiene una fuerte carga simbólica. Sí, claramente, la Municipalidad de Río Gallegos, de un tiempo a esta parte, comenzó a formar parte organizativa de las distintas instancias de movilización que se generan en torno de las agendas de género. Frente a eso, el 3J es una fecha particularmente simbólica, que cumple 11 años en esta oportunidad, pero que en estos 11 años nos vuelve a encontrar de duelo, heridas, compungidas por lo que nos está pasando: nos están arrebatando la vida de las mujeres a razón de, creemos, una cada 26 horas, respecto a la última información que los observatorios arrojan para Argentina.
En esa línea, recordó una instancia previa de encuentro y debate vinculada a la fecha. Frente a eso, el sábado tuvimos un encuentro de trinchera, que era la instancia anticipatoria del 3 de junio. En ese entorno fuimos a hablar de todas las cuestiones que significan para nosotras qué significa Ni Una Menos, qué significa poder llegar a Ni Una Menos desendeudadas, qué significa llegar a Ni Una Menos sin miedo, qué significa Ni Una Menos en relación a la democracia y a la violencia política. Todo eso que ocurrió en Trinchera hoy nos muestra que no podemos hablar de Ni Una Menos cuando todavía nos siguen arrebatando a nuestras compañeras.
La funcionaria municipal planteó que el reclamo expresa hartazgo frente a los femicidios y a las formas de violencia extrema. Con este vértigo con el que ocurre, esa es la instancia que la Municipalidad asume comunitariamente para decir que nosotras estamos hartas de que nos maten. Estamos hartas de que en los medios salga que encontraron nuestros cuerpos carbonizados, descuartizados.
También hizo referencia a situaciones ocurridas en la provincia y al reclamo por respuestas judiciales con perspectiva de género. Estamos hartas de que cuando matan a una mujer en Caleta Olivia tengamos que salir a marchar para que la Justicia lo caratule como un femicidio. Estamos hartas de que las mujeres estén en comisarías de hombres porque no hay espacio en las comisarías de las mujeres y la Justicia sin perspectiva de género nos obligue a tener que marchar para que una mujer, madre de 45 días, pueda estar detenida domiciliariamente.
Caballero sostuvo que esas situaciones explican la continuidad de la movilización a 11 años del primer Ni Una Menos. Esas son las cuestiones que, a 11 años de Ni Una Menos, nos siguen movilizando y hacen que obligatoriamente tengamos que estar llevando toda esta indignación y todo este hartazgo a la calle, para poder revertir, para hacer una trinchera frente a este retroceso que nos quieren imponer.
Al analizar el contexto político, cuestionó el avance de discursos que consideró regresivos para las políticas de género. Yo lo que observo, a partir de los cambios de gestiones, donde Milei ocupa un lugar en el que las políticas las maneja con un odio y con una crueldad que la provincia también replica, es que a partir de ese pensamiento de odio, ese pensamiento que, si no queremos decirle fascista, le vamos a decir pensamiento cruel o de retroceso, comienzan a circular discursos de odio.
En ese sentido, señaló que esos discursos impactan sobre derechos ya conquistados por mujeres y diversidades. Comienzan a cuestionarse los derechos conquistados por las mujeres y las diversidades. Comienza a desestimarse o deslegitimarse la figura de femicidio dentro del Código Penal. Comienzan a invitar o a querer llevar adelante congresos nacionales de falsas denuncias. Todo este caldo de cultivo de retroceso, la falta de inversión y la desaparición de los ministerios son lo que hace que intente avanzar el odio.
La directora de Políticas de Género también cuestionó los datos oficiales sobre femicidios y marcó diferencias entre los modelos de gestión pública. Frente a eso, nosotros lo que vemos es que la anterior ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dice que los femicidios en Argentina han bajado y esto no es cierto. Han descendido porque hay provincias, como la provincia de Buenos Aires, en las que se han reforzado todas las políticas de acompañamiento a las mujeres y han detenido la avanzada de los femicidios.
Caballero sostuvo que las cifras deben analizarse junto con las situaciones de riesgo extremo y la intervención de las políticas públicas. Pero se ha detenido la avanzada del femicidio frente al aumento de los riesgos altísimos de femicidio, de mujeres que han sobrevivido por políticas públicas a los intentos de femicidio. Entonces, lo que decimos es que hay un modelo de gobierno nacional y provincial que nos deja a la deriva frente a la crueldad y a la violencia. Hay modelos que redoblan los esfuerzos, que implementan políticas que salvan vidas, y son esos modelos los que terminan generando impactos positivos en las cifras.
La funcionaria remarcó que la respuesta frente a la violencia de género no puede recaer únicamente sobre las organizaciones de mujeres y diversidades. Lo que pasa es que, a veces, pensar que esta responsabilidad o que esta solución la van a tener las mujeres y las diversidades organizadas es darles una responsabilidad más allá de las que pueden asumir. Acá el tratamiento de la violencia de género, la atención de las cifras de los femicidios, es una problemática estructural que el Estado tiene que poder resolver.
A su vez, indicó que la comunidad muestra mayor participación, pero advirtió sobre la instalación de otras agendas en el escenario político. Si bien la comunidad cada vez se encuentra empatizando mucho más con la erradicación de la violencia y participando de manera más activa frente a las movilizaciones, no debemos dejar de pensar que los contextos políticos y los modelos políticos están intentando instalar otra agenda.
En relación a Santa Cruz, Caballero apuntó contra la falta de aplicación de leyes de protección para mujeres víctimas de violencia de género. Nosotras acá en Santa Cruz venimos reclamando hace mucho tiempo que no se aplican las leyes de protección para las mujeres víctimas de violencia de género. Desde el 2025 están a la espera de que el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia pueda decir: Esta ley que viene a acompañar y a resolver las situaciones de violencia desde lo asistencial a las mujeres es beneficiosa, la vamos a implementar. Bueno, no lo hacen. 368 días lleva esa ley en espera.
Luego, vinculó esa situación con otros hechos políticos que consideró parte de un mismo escenario de retroceso. Luego vemos otras cosas, como aquellos diputados oficialistas a los que no se les partía la cara de vergüenza defendiendo a un diputado procesado por abuso sexual.
Caballero afirmó que esos elementos expresan señales concretas de crueldad institucional y política. Son todos esos componentes de la crueldad, todos esos indicadores de la crueldad, que no son subjetivos, que son huellas políticas, los que hacen que intentemos retroceder. Pero nosotras lo que decimos es que las mujeres y las diversidades conocemos de la organización, de la manifestación y de exigir el cumplimiento de las políticas de Estado y de las políticas por la igualdad y la erradicación de la violencia.