Luis Caputo aseguró que el BCRA ya está cerca de cumplir la meta de reservas con el FMI
"Al ritmo al que viene comprando el BCRA ya está casi cumplida la meta con el FMI y si se mantuviera el ritmo podríamos comprar u$s24 mil millones. No creemos llegar a eso, pero desmitifica la idea de que no hay dólares en la Argentina", dijo Caputo
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este lunes que el Banco Central viene comprando dólares a un ritmo superior al previsto y que la meta de acumulación de reservas acordada con el Fondo Monetario Internacional está prácticamente cumplida en la mitad del año. Lo hizo durante su presentación en el CAMBRAS Business Day, el encuentro que reúne a empresarios de Argentina y Brasil en el MALBA, donde defendió el cambio de modelo económico y volvió a cuestionar la lógica de la economía cerrada.
Hoy hay dólares para todos los que quieren importar, para absolutamente todos los importadores, afirmó Caputo ante el auditorio empresario. En esa línea, sostuvo que tampoco existen restricciones para las compañías que buscan girar dividendos al exterior ni para las personas que quieren comprar divisas para ahorro.
El ministro utilizó ese punto para confrontar con lo que definió como uno de los mitos del modelo anterior: la restricción externa. Hace dos años y medio estaba prohibido repatriar dividendos. Hoy también hay dólares para las empresas que quieren repatriar dividendos. Hay dólares para todos los argentinos que quieren ahorrar en dólares, sostuvo.
En uno de los pasajes más relevantes de su discurso, Caputo aseguró que, aun con la normalización de pagos de importaciones, dividendos y compras de dólares por parte de personas humanas, el Banco Central mantiene un fuerte ritmo de acumulación de reservas. Así y todo, todos los dólares que pueden comprar los importadores, las empresas y la gente, todavía sobran tantos dólares que el Central ha venido comprando a razón de US$100 millones por día desde que empezó el año, remarcó.
Según explicó, el compromiso con el FMI implica una acumulación de US$10.000 millones, mientras que el Gobierno proyectaba inicialmente un escenario optimista de compras por US$17.000 millones. Sin embargo, Caputo sostuvo que, al ritmo actual, la autoridad monetaria podría superar ampliamente ese objetivo. Hoy, al ritmo al que viene comprando el Banco Central, ya está prácticamente cumplida la mitad con el Fondo. Y si pudiéramos mantener ese ritmo, estaríamos hablando de que se puedan anotar US$24.000 millones, indicó.
Para el titular del Palacio de Hacienda, ese desempeño permite discutir de otra manera el problema histórico de la falta de divisas. Esto desmitifica absolutamente el tema de la restricción externa, afirmó.
Caputo también vinculó la acumulación de reservas con una mayor apertura de la economía. Según planteó, el Gobierno logró derribar dos mitos importantes del modelo anterior: que una economía cerrada protege mejor a la industria y que la falta de dólares obliga a mantener cepos y restricciones. La consecuencia de una economía cerrada fue escasez de productos, poca inversión, bajísima productividad y precios altísimos, cuestionó.
En ese marco, el ministro contrastó el desempeño argentino con el de países vecinos en sectores donde el país tiene ventajas comparativas. Señaló que Paraguay, Uruguay y Brasil duplicaron su producción de granos en los últimos 17 años, mientras que Argentina se quedó igual; recordó que el país importó US$30.000 millones de energía en los últimos 12 años; y comparó la minería local con Chile, que exporta US$60.000 millones frente a los US$6.000 millones argentinos.
¿Qué es lo que se favoreció? No fue el desarrollo de grandes empresas, sino de negocios. Negocios que financiaba la gente pagando precios exorbitantes, afirmó Caputo, al defender la necesidad de abrir la economía, atraer inversiones y aumentar la productividad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, abrió este lunes 2 de junio el CAMBRAS Business Day, el encuentro que reúne a más de 200 líderes empresariales de Argentina y Brasil en el MALBA, bajo el lema Hacia la nueva dinámica de negocios. En ese marco, el funcionario defendió el rumbo del programa económico, aseguró que los principales indicadores comienzan a mostrar una mejora y afirmó que el Gobierno logró desactivar la crisis sin recurrir a los clásicos trucos de la política económica argentina.
Caputo también destacó la reciente reglamentación de la ley de modernización laboral y aseguró que el Gobierno espera que esa medida permita avanzar hacia una mayor formalización y un mayor empleo. En ese sentido, buscó mostrar que la economía empezó a salir de la etapa más crítica y que los datos de actividad respaldan esa lectura.
El nivel de actividad, cuando miramos el estimador mensual de actividad económica, está en un récord, afirmó. Luego explicó que el equipo económico observa especialmente la serie tendencia-ciclo del EMAE, porque permite corregir la estacionalidad y el ruido macroeconómico de cada mes. La tendencia ciclo da una perspectiva más clara de cómo viene recuperando la economía, le saca esa volatilidad que hay mes a mes, señaló.
Caputo sostuvo que, bajo esa medición, la economía acumula 24 meses de crecimiento en tendencia-ciclo, algo que, según dijo, no ocurría desde hacía 15 años. ¿Esto quiere decir que está todo bien? No, obviamente, pero sí quiere decir que vamos bien. Y si tenemos en cuenta de dónde venimos, vamos muy bien, extremadamente bien, remarcó.
En uno de los tramos más fuertes de su discurso, el ministro volvió a describir la situación heredada como una crisis extrema. Estábamos en el precipicio e íbamos camino al infierno. Esa era la situación, afirmó. Y agregó: Hay dos cosas que es importante remarcar. Una es que lo peor ya pasó. La bomba atómica que nosotros heredamos ya se desactivó. Hoy no hay riesgo de bomba.
Según Caputo, esa estabilización fue posible por un programa económico muy bien armado en todas sus dimensiones: fiscal, monetaria, financiera y cambiaria. Además, insistió en que el Gobierno consiguió ordenar la macroeconomía sin aplicar medidas traumáticas como las que marcaron otras crisis argentinas.
Se logró desactivar esta bomba sin recurrir a los clásicos trucos o desastres que se hicieron en el pasado. Argentina recurrió a defaults, a confiscación de depósitos, a pesificación asimétrica, corralito; cosas que dejaron una marca en los argentinos, enumeró. Y subrayó: Todo esto que se logró se hizo respetando la propiedad privada. Eso es un cambio trascendental en nuestra historia.
e empleo.