Netanyahu reanuda ataques en Beirut y tensa la tregua con Hezbollah - Informe Digital
Israel golpeó Dahye tras acusar a Hezbollah de violar el alto el fuego, en medio de gestiones de EE.UU. para frenar la escalada.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ordenó este lunes atacar objetivos de Hezbollah en Dahye, al sur de Beirut, tras acusar al grupo libanés de violar el alto el fuego. La decisión reavivó la tensión en una zona clave del conflicto y puso en riesgo los esfuerzos diplomáticos para sostener la tregua.
El primer ministro Benjamín Netanyahu y el ministro de Defensa Israel Katz ordenaron a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacar objetivos terroristas en el barrio de Dahye, en Beirut, señaló un comunicado conjunto difundido por ambos dirigentes israelíes.
En esa misma declaración, las autoridades justificaron la ofensiva al sostener que respondían tras las reiteradas violaciones del alto el fuego en el Líbano por parte de la organización terrorista Hezbollah y los ataques contra nuestras ciudades y ciudadanos.
Dahye es uno de los principales bastiones políticos y militares de Hezbollah en la capital libanesa. La zona había quedado bajo menor presión militar en las últimas semanas por las gestiones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos, aunque seguía siendo un punto sensible para cualquier reanudación de ataques.
La orden israelí llegó en medio de los intentos por sostener un alto el fuego en la frontera entre Israel y Líbano. Washington venía reclamando evitar operaciones en Beirut mientras avanzaban conversaciones para frenar el intercambio de fuego entre ambas partes.
Las negociaciones apuntan a detener los ataques con cohetes y drones de Hezbollah contra el norte de Israel y contra tropas israelíes desplegadas en territorio libanés, además de los bombardeos israelíes sobre localidades del sur del Líbano.
El proceso diplomático también está atado a las conversaciones entre Estados Unidos e Irán. Teherán considera que el fin de las hostilidades en el frente libanés es una condición para avanzar en un entendimiento con Washington.
Poco después del anuncio israelí, medios árabes difundieron imágenes de residentes abandonando Dahye. Los registros mostraron embotellamientos en las rutas de salida del barrio, mientras civiles intentaban alejarse ante la posibilidad de nuevos bombardeos.
Según informes previos citados por medios israelíes, el gobierno de Netanyahu había intensificado en los últimos días las gestiones ante Washington para obtener respaldo a una reanudación de ataques de mayor escala contra Hezbollah en Beirut. Esos reportes indicaban que las FDI presentaron a la dirigencia política varios planes operativos, algunos con evacuaciones de civiles antes de las ofensivas.
La escalada también coincide con el avance de la ofensiva terrestre israelí en el sur del Líbano. Israel informó en las últimas semanas la captura de nuevas áreas en la región, incluido el estratégico Castillo de Beaufort, mientras continuaban los ataques con drones y cohetes atribuidos a Hezbollah.
El domingo por la noche, Netanyahu encabezó una consulta de seguridad de alto nivel para analizar la situación, según informó un funcionario israelí citado por Times of Israel. La reunión se desarrolló en paralelo a los contactos diplomáticos con Estados Unidos para ampliar el margen de acción militar israelí sobre objetivos vinculados a Hezbollah en Beirut.
De acuerdo con reportes de medios israelíes, Netanyahu mantuvo además una conversación telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, con el objetivo de defender la necesidad de ampliar las operaciones contra la organización libanesa.
Un funcionario estadounidense anticipó el domingo que Washington comprendía la posición israelí frente a los ataques de Hezbollah. No esperamos que Israel absorba los continuos ataques contra sus civiles por parte de una organización terrorista, sostuvo durante una rueda de prensa.
La nueva ofensiva se produjo cuando el alto el fuego anunciado en abril mostraba señales de deterioro y mientras Israel y el gobierno libanés mantenían contactos considerados históricos para explorar un posible acuerdo de paz.