Fue campeón de la Libertadores y jugó en la Selección, pero atravesó un drama tras retirarse y renació gracias a la TV
Fue campeón de la Copa Libertadores, jugó en la Selección argentina y se destacó como futbolista profesional. Tras colgar los botines, atravesó una profunda crisis personal, pero hoy disfruta de una nueva etapa en la que la familia, la tranquilidad y
Durante años, Claudio Husaín vivió en la elite. Fue campeón de la Copa Libertadores con Vélez, jugó en River, vistió la camiseta de la Selección argentina y compartió vestuarios con algunas de las grandes figuras del fútbol de su generación. Sin embargo, cuando la pelota dejó de rodar, apareció un desafío mucho más complejo que cualquier partido.
En una charla íntima con Leo Montero en Random, el exmediocampista habló sobre el difícil proceso que atravesó tras el retiro, la importancia de pedir ayuda, el valor de la familia y el inesperado renacer mediático que encontró décadas después de haber dejado las canchas.
El vacío que deja el fútbol
Husaín fue contundente al describir lo que sienten muchos futbolistas cuando termina su carrera. Explicó que no se trata solamente de dejar de competir o de perder la rutina de los entrenamientos: desaparece una pasión que ocupó toda una vida.
No hay nada que reemplace jugar, reconoció al recordar aquellos años posteriores al retiro. Y advirtió que ese vacío puede ser muy difícil de gestionar para quienes no logran prepararse para la etapa que viene después.
El exjugador contó que atravesó momentos muy duros y destacó la importancia de dejarse ayudar cuando aparecen los problemas. No es fácil, pero hay que dejarse ayudar, sostuvo al hablar de la depresión que logró superar.
Es por eso que uno de los temas que más desarrolló durante la entrevista fue la necesidad de que los futbolistas piensen en su futuro mientras todavía están en actividad.
Según explicó, muchos jugadores creen que el dinero alcanzará para siempre o que podrán desenvolverse en cualquier negocio por el simple hecho de haber tenido éxito en el deporte. Para Husaín, esa suele ser una equivocación frecuente.
Por eso reivindicó a los viejos entrenadores que les exigían a los jóvenes terminar los estudios y aprender a administrar sus recursos. También destacó el valor de la educación como herramienta para descubrir nuevas vocaciones cuando la carrera deportiva llega a su fin.
La familia, el verdadero oro
Cuando Leo Montero le pidió que armara el podio de su vida, Husaín no dudó. El primer lugar fue para su familia. Sin ellos no hubiese hecho lo que hice, aseguró.
En segundo escalón ubicó su carrera futbolística, especialmente los años en Vélez y River, que definió como momentos irrepetibles. Entre todos ellos destacó la conquista de la Copa Libertadores con Vélez como una experiencia imposible de describir con palabras.
Pero también dejó una reflexión interesante sobre la felicidad. Explicó que existen momentos tan intensos que resultan difíciles de transmitir incluso para quienes vivieron experiencias similares.
El renacimiento inesperado
La aparición en MasterChef y sus participaciones en televisión le dieron una popularidad diferente a la que había conocido como futbolista.
Husaín admitió que nunca imaginó que esa experiencia terminaría abriéndole tantas puertas. Lo atribuyó a una decisión simple: mostrarse tal cual es. Intenté ser yo, resumió.
El exjugador reconoció que muchas personas lo descubrieron recién en esta nueva etapa y hasta se definió como un renacido, una palabra que apareció varias veces durante la charla. Después de años difíciles, siente que la vida le tenía preparada una segunda oportunidad.
A los 51 años, Husaín asegura estar en paz. Contó que ya ordenó sus prioridades, que piensa permanentemente en su familia y que incluso dejó resueltos muchos aspectos patrimoniales para garantizar el bienestar de los suyos.
También admitió haber cometido errores al confiar en determinadas personas para manejar cuestiones económicas, aunque aclaró que hoy vive con mucha más serenidad. Esa tranquilidad parece ser el gran logro de esta etapa. Ya no se trata de títulos, finales o reconocimientos.