Caso Agostina: el abuelo aseguró que la madre de la víctima aún no sabe del crimen
"No sé cómo decirle a mi hija que la mataron", señaló Miguel, abuelo de Agostina Vega, la adolescente que fue hallada muerte tras una semana de búsqueda.
Mientras la investigación por el crimen de Agostina Vega avanza en Córdoba, Miguel, abuelo de la adolescente de 14 años hallada muerta este sábado tras una semana de búsqueda, expresó el dolor de la familia y reclamó que se identifique a todos los responsables del hecho.
La menor era buscada desde el 23 de mayo y su cuerpo fue encontrado en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en el sur de la capital cordobesa. Por el caso permanece detenido Claudio Barrelier, de 32 años, expareja de la madre de la víctima y principal sospechoso en la causa.
En medio de la conmoción, Miguel reveló que su hija, madre de Agostina, continúa internada y aún no había sido informada formalmente sobre el hallazgo. "Nos está esperando el cuerpo médico para poder darle esta terrible noticia que no sabemos cómo se la vamos a poder decir", señaló.
También rechazó las versiones que surgieron en torno a su hija y que la vinculaban con la investigación. "Se hablaron cosas de mi hija que no tienen nada que ver, ella no está imputada ni investigada", afirmó.
Respecto de la causa, aseguró que continuará reclamando justicia hasta que todos los responsables sean identificados y detenidos, por lo que aseguró: "No voy a parar hasta que esté el último responsable preso. Estoy convencido de que hay más gente implicada".
Según explicó, la mujer permaneció acompañada por familiares y bajo atención médica durante las últimas horas. "Pasó la noche bien, fue medicada, le dieron un calmante, durmió bien. Ahora me dijeron que había desayunado", detalló y defendió a su entorno familiar ante las sospechas que circularon tras el crimen: "Somos una familia unida, somos buena gente, todo el mundo nos conoce. Todo lo que están hablando de ella es mentira".
La investigación intenta reconstruir qué ocurrió después de que Agostina llegara a la vivienda de Barrelier, en el barrio Cofico. De acuerdo con la hipótesis judicial, el hombre habría enviado un remís para trasladarla hasta su casa bajo el pretexto de entregarle un regalo para su madre. Una cámara de seguridad registró el ingreso de ambos al domicilio durante la noche del 23 de mayo, en la que se convirtió en la última imagen conocida de la adolescente con vida.
Miguel insistió en que seguirá participando de las movilizaciones para exigir el esclarecimiento total del caso. "Voy a seguir con las marchas. No voy a parar hasta que esté el último responsable preso", remarcó. Además, afirmó que la propia investigación apunta a la posible participación de otras personas. "Estoy convencido de que hay más gente implicada. El fiscal nos dio indicios de que hay más gente implicada", aseguró.
En otro tramo de sus declaraciones, apuntó contra Barrelier y pidió la máxima condena para todos los involucrados. "Quiero que todos los responsables se pudran en la cárcel. Lo que le hicieron a mi nieta no tiene perdón de Dios. Él (Barrelier) va a seguir con su vida y yo a mi nieta no la voy a tener más", manifestó.
Los investigadores analizan distintos elementos recolectados durante los últimos días, entre ellos registros de cámaras de seguridad y movimientos realizados por el sospechoso después de la desaparición. La principal hipótesis judicial sostiene que la adolescente habría sido víctima de un delito sexual y posteriormente asesinada, aunque las circunstancias exactas del hecho continúan bajo investigación.
Pese al dolor por la pérdida, Miguel aseguró que buscará mantenerse fuerte para acompañar a su familia. "Estoy quebrado, pero no roto. Me voy a enderezar", expresó y agradeció las muestras de apoyo recibidas desde distintos puntos del país e incluso del exterior. "Vino gente de toda Córdoba a darme un abrazo. Me llamaron hasta de Chile para darme apoyo", concluyó.