El Gobierno demora la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral por su impacto fiscal
El Fondo de Asistencia Laboral debía entrar en vigencia en junio. Sin embargo, el Ministerio de Economía todavía no publicó la reglamentación.
El Gobierno nacional decidió postergar la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el mecanismo creado en el marco de la reforma laboral para financiar colectivamente las indemnizaciones por despido, con el objetivo de evitar un impacto negativo sobre las cuentas públicas.
Si bien la normativa establecía que los fondos debían comenzar a funcionar a partir de junio y el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) había tomado esa fecha como referencia, el Ministerio de Economía optó por utilizar la posibilidad de prorrogar su implementación por seis meses.
Fuentes oficiales señalaron que la reglamentación recién será publicada durante el segundo semestre del año, por lo que el nuevo esquema podría entrar en vigencia cerca de fines de 2026 o incluso a comienzos de 2027.
La demora responde principalmente al costo fiscal inicial que implicaría la puesta en marcha del sistema. De acuerdo con estimaciones de distintos analistas, el Estado dejaría de percibir entre 0,4 y 0,5 puntos del Producto Bruto Interno (PBI) debido a que parte de las contribuciones patronales se destinarían al financiamiento de estos fondos.
El Gobierno busca sostener el equilibrio fiscal, uno de los principales objetivos de la administración de Javier Milei y uno de los compromisos asumidos ante el FMI. En ese contexto, resignar ingresos provenientes de las contribuciones patronales aparece como un desafío para las metas presupuestarias oficiales.
Una vez que el Ministerio de Economía publique la reglamentación general, la Comisión Nacional de Valores (CNV) deberá emitir las normas específicas para el funcionamiento de los fondos. También podrían intervenir otros organismos, como la Anses y el Ministerio de Capital Humano.
EXPECTATIVA EN EL MERCADO FINANCIERO
Mientras tanto, en el mercado de capitales existe expectativa por la llegada de los FAL. Operadores y especialistas estiman que el nuevo instrumento podría canalizar más de 1.000 millones de dólares anuales hacia inversiones financieras.
Los aportes serían mensuales y constantes, lo que permitiría generar una fuente de financiamiento de largo plazo para proyectos productivos y empresas. En el sector financiero incluso comparan el potencial impacto de los FAL con el papel que cumplían los inversores institucionales durante la etapa de las AFJP.
Sin embargo, aún persisten interrogantes sobre el funcionamiento del sistema. Una de las principales dudas es qué instrumentos financieros estarán habilitados para recibir inversiones de los fondos y qué porcentaje de las carteras podrá destinarse a cada uno de ellos.
Los analistas consideran que una parte de los recursos podría orientarse a la compra de bonos del Tesoro nacional, mientras que también se espera la inclusión de deuda corporativa y otros activos del mercado de capitales.