La UIA prevé otra baja industrial en abril y alerta por sectores débiles - Informe Digital
El anticipo marca una caída interanual de 0,7% y expone retrocesos en autos, cemento y alimentos.
La actividad industrial volvió a mostrar señales de enfriamiento en abril. Según las estimaciones difundidas por la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción cayó 0,7% interanual y 0,4% frente a marzo, en un mes atravesado por retrocesos en ramas clave para la economía y con impacto directo en la producción y el empleo.
El dato surge de un informe de coyuntura elaborado por el Centro de Estudios de la entidad (CEU), que relevó consumo de energía, producción sectorial y comercio exterior. La UIA señaló que los primeros datos disponibles de abril indicaron mayoritariamente una baja respecto al mes anterior.
Entre los rubros más golpeados volvió a aparecer la industria automotriz. La producción de autos bajó 3,9% mensual, afectada por una menor dinámica de ventas en el mercado interno. En el acumulado del primer cuatrimestre, el sector quedó 18,6% por debajo del mismo período del año anterior y 12,1% abajo de 2022.
También se retrajo la demanda de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales, con una baja de 2,9% frente a marzo. Aunque en el acumulado del primer cuatrimestre ese indicador mostró una mejora de 5,5% frente a 2025, todavía se ubicó 4,6% por debajo de 2022.
La construcción mostró señales mixtas. Los despachos de cemento cayeron 5,7% mensual, mientras que el Índice Construya subió 5% frente a marzo. Aun así, ambos siguen muy rezagados: el cemento quedó 22,5% por debajo de 2022 y Construya acumuló una baja de 30,3% frente a ese año.
En alimentos y bebidas también hubo retrocesos. La producción láctea bajó 5,3% mensual, la faena vacuna cayó 4,5% y la elaboración de bebidas disminuyó 1,7%. La UIA incluyó esos datos entre los indicadores que reflejaron una desaceleración de la actividad durante abril.
El patentamiento de maquinaria industrial tuvo un comportamiento distinto y avanzó 5,6% mensual, aunque en el primer cuatrimestre acumuló una caída de 3,8% frente al mismo período de 2025. La metalmecánica, en tanto, retrocedió 1,3% mensual y 6,2% en el año.
En el frente externo, el informe destacó una mejora en las exportaciones hacia Brasil. Las ventas al principal socio comercial de la Argentina crecieron 13,2% mensual, impulsadas por mayores envíos vinculados con la cosecha y por el sector automotor. En cambio, la liquidación de divisas del complejo agroindustrial cayó 7,9% desestacionalizado frente a marzo, en parte por la elevada base de comparación del mes previo.
Marzo había mostrado un rebote parcial
Además de las estimaciones de abril, el documento de la UIA repasó los datos oficiales de marzo publicados por el Indec. Según el informe, la producción industrial subió 5% interanual y 3,2% frente a febrero en términos desestacionalizados.
Pese a esa mejora mensual, la actividad acumuló una caída de 2,3% en el primer trimestre frente al mismo período de 2025 y quedó cerca de 9% por debajo de 2022.
El relevamiento mostró un comportamiento heterogéneo entre sectores. Diez de las dieciséis ramas industriales que integran el índice crecieron en comparación con marzo del año pasado y catorce mejoraron frente a febrero.
Entre las subas interanuales más fuertes aparecieron sustancias y productos químicos, con 15,9%; refinación de petróleo, coque y combustible nuclear, con 13,5%; y madera, papel, edición e impresión, con 12,8%.
También crecieron vehículos automotores, carrocerías y autopartes, con 7,6%; productos de metal, con 9,2%; y productos minerales no metálicos, con 6,9%.
En contraste, varios rubros siguieron en terreno negativo. Los productos textiles retrocedieron 23,3% interanual en marzo y acumularon una baja de 27,1% en el primer trimestre. La fabricación de maquinaria y equipo cayó 11,3% interanual y 19,7% en el año.
Las industrias metálicas básicas también registraron una caída de 10,1% interanual, mientras que prendas de vestir, cuero y calzado retrocedieron 8,9% frente a marzo de 2025.
La UIA diferenció además entre sectores que crecieron y ramas que siguieron afectadas por la caída de la demanda o por problemas de competitividad. Entre los de mejor desempeño mencionó a las actividades vinculadas con la cosecha, la refinación de petróleo impulsada por el sector hidrocarburífero, algunos segmentos de alimentos y bebidas, la producción farmacéutica y la fabricación de motos.
Según el informe, esos sectores recibieron impulso por una mayor facilidad para importar insumos, mejores ventas internas o una comparación estadística más favorable respecto del año anterior.
Las ramas que siguen más comprometidas
En cambio, entre las actividades con caídas aparecieron los materiales para la construcción, el sector siderúrgico, la petroquímica, caucho y plástico y varios segmentos de consumo masivo. La entidad también incluyó en ese grupo a los sectores textil, confecciones y calzado, electrónicos, maquinaria y bebidas.
El documento sostuvo que varios de esos rubros enfrentaron una caída de la demanda final y una mayor competencia de importaciones.