La dramática explicación de Jannik Sinner sobre su eliminación ante Juan Manuel Cerúndolo en Roland Garros
El número 1 del mundo habló luego del tremendo batacazo del argentino en París. Reconoció que se quedó sin energía y que entregó un set entero para intentar sobrevivir.
Jannik Sinner habló tras su histórica eliminación en Roland Garros y confesó que sufrió un severo cuadro de mareos durante el partido frente a Juan Manuel Cerúndolo. El tenista italiano, actual número 1 del planeta, no puso excusas climáticas y asumió la total responsabilidad de su bajón físico en una de las derrotas más impactantes de los últimos tiempos.
Hacía calor, pero no un calor loco. Siento que era bastante tolerable jugar. Realmente no fue nada contra el calor, nada contra el clima. Fui solo yo hoy, pero pasa, arrancó el europeo ante los micrófonos de la prensa internacional, intentando quitarle dramatismo a las condiciones de la jornada pesada en París.
Sin embargo, el Rey del circuito ATP sorprendió a todos al detallar el calvario que vivió adentro de la cancha principal a medida que el menor de los Cerúndolo le estiraba la definición del encuentro. El italiano sintió el impacto del desgaste y se fue quedando sin respuestas de manera paulatina ante los ojos del mundo.
Empecé a sentirme muy mareado. Muy bajo de energía, indicó Sinner con una honestidad brutal. La revelación encendió las alarmas en su búnker, dejando en claro que el asedio del jugador argentino lo llevó al límite absoluto desde lo físico y lo mental.
En sintonía con su relato, el máximo favorito al título admitió que tuvo que apelar a una táctica desesperada y muy poco habitual en su repertorio para intentar estirar el desenlace. Sinner entregó el anteúltimo parcial de manera deliberada con el único objetivo de guardar el último resto de nafta para el capítulo final.
El cuarto set lo dejé ir un poco tratando de tener un poco más de energía en el quinto, pero no pude mantenerlo. Luego todo fue un poco cuesta abajo, explicó Jannik sobre el bache tenístico que aprovechó a la perfección el argentino para inclinar la balanza por completo a su favor.
Lejos de mostrarse fastidioso por el desenlace, la máxima estrella del circuito masculino se tomó un minuto para reconocer el enorme mérito que tuvo Juan Manuel Cerúndolo para sostener la intensidad alta y no dejarlo reaccionar en el polvo de ladrillo francés.
Felicitaciones a él, jugó un partido muy sólido, especialmente también al final, cerró Sinner, rindiéndose ante los pies del zurdo de 24 años. El triunfo del menor de los hermanos ya es leyenda pura para el tenis nacional y la confesión del número 1 agiganta todavía más la hazaña en la capital francesa.