Victoria: un nene dejó la escuela tras sufrir bullying y amenazas de muerte - EntreMedios
La madre denunció penalmente el hostigamiento que padece su hijo dentro y fuera del establecimiento. Asegura que no tuvo respuestas de las autoridades y que hasta le exhibieron una navaja a un compañero.
Un niño de 11 años dejó de asistir a la Escuela Nº6 Florentino Ameghino, ubicada en la zona del Quinto Cuartel de la ciudad de Victoria, luego de ser víctima de reiterados episodios de bullying, hostigamiento y agresiones. Ante la gravedad de la situación y tras haber recurrido previamente a diversos organismos sin obtener respuestas, la madre del menor presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal para resguardar la integridad de su hijo.
El establecimiento de nivel primario comparte edificio y horarios con la Escuela Secundaria Nº7 Mariano Moreno. De acuerdo al testimonio de la familia, el conflicto escaló de manera alarmante este año, llegando al punto de registrarse amenazas de muerte escritas con aerosol en un paredón lindero al ingreso de la institución.
Un derrotero institucional sin soluciones concretas
La madre del alumno detalló que, a lo largo de más de dos años de acoso continuo, agotó los canales administrativos y preventivos tradicionales. Realizó presentaciones formales ante los directivos escolares, la Comisaría del Quinto Cuartel, la Jefatura Departamental de Policía y el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf), sin que ninguna de estas intervenciones lograra frenar las agresiones.
El abogado de la familia, Agustín Greco, enfatizó que el menor no asiste a clases por estricta recomendación legal para preservar su seguridad. «No estamos frente a un hecho aislado; existen antecedentes y denuncias reiteradas que serán acreditadas en el expediente», señaló el letrado, remarcando la profunda desprotección que padece el entorno del niño frente a la inacción de las autoridades.
Violencia extramuros y el detonante de una navaja
Según consignó Entre Ríos Ahora, el hostigamiento trascendió los límites escolares debido a que los agresores son vecinos de la misma barriada. La situación afectó severamente la vida cotidiana del menor, quien debió abandonar actividades básicas como ir a jugar al fútbol con sus amigos o asistir a los comercios de cercanía por temor a represalias. Las intimidaciones también comenzaron a dirigirse hacia sus padres, incluyendo a su progenitor, un hombre de 68 años.
El detonante que motivó el retiro definitivo del aula ocurrió la semana pasada en el interior del edificio educativo. La madre denunció que uno de los atacantes abordó en el sector de sanitarios a un compañero del grado de su hijo, exhibiéndole una navaja y manifestándole explícitamente que el arma blanca estaba destinada para agredir al alumno ausente.
Actualmente, la familia evalúa con dolor la posibilidad de cambiar al niño de colegio para que pueda retomar su escolaridad. La decisión genera angustia en el núcleo familiar debido a que el menor se encuentra cursando el último año del ciclo primario y mantiene el deseo de egresar junto a su grupo de compañeros y participar del viaje de fin de curso.