Todo lo puede, un biodrama sobre el amor al teatro y a un padre soñador
Es una historia de amor al teatro, pero también de amor a un padre. Milton Novo escribió Todo lo puede a partir del diario/bitácora que llevó su papá cuando devino en actor vocacional en Lanús.
Milton revive esos momentos en que su padre peluquero empezó a hacer teatro para los nenes y nenas del jardín a donde iban sus hijos, Melody y Milton. Con un grupo de amigos armó una suerte de Armada Brancaleone para contarles historias a los pibes de los jardines y escuelitas del barrio.
Milton miraba, espiaba y soñaba inspirado en ese hombre que pasaba de cortar y ondular al flautista de Hamelin como si nada.
Pasaron los años y las obras seguían, Milton ya no era espectador sino Árbol Dos, feliz de estar con su papá en escena, aunque no dijera ni mu o se le escapara por un pelo el reemplazo que deseaba en silencio.
Árbol Dos y ojos gigantes. Este nene creció admirando a su papá y a todos lo que los apoyaban su mamá, la primera en su locura por contar más y más historias, reciclar escenografías y nunca ganar un peso por convicción.
Así, Milton Novo nos lleva a conocer no solo algo de su historia familiar sino la de su barrio, y la suya como cuando se da cuenta que también él puede ser actor, uno profesional.
Milton es alto, flaco y efectivamente tiene ojos grandes, pero que se achinan cuando ríe o se emociona. Todas cosas que pasan en esta historia. Le pasan a él y a los espectadores. porque es imposible no hacerlo con lo que allí se cuenta, pero sobre todo por el modo en que lo hace. Milton echa mano al humor, a la nostalgia, al teatro físico, al público (que un poco ayuda), a la memoria. Una delicia. Pura ternura que de golpe troca en carcajada por los múltiples personajes que él mismo recrea: de niño a padre o a barrabrava en un salto y así de saltos va narrando su historia.
El trabajo unipersonal de Milton (aunque a veces hay invasión a la cancha) cuenta con la valiosa mirada del director Octavio Parodi, con las luces de Guillermo Parodi y la escenografía de Agustina Bayon. Y todos se apoyan en el aporte de una gran pantalla que oficia de separador, apuntador, etc. Otro personaje.
Es que Todo lo puede es un trabajo coral aunque sea Milton el que se las ve solito en escena. Porque la historia que trae es coral, multitudinaria, repleta de gente, de amor, de ganas, de talento. Es muy difícil quedar indiferente ante tamaña honestidad, ante tanta sensibilidad puesta en juego sin miramientos. Una entrega que se agradece.
Todo lo puede, en el teatro El Popular
Dramaturgia e interpretación: Milton Novo
Dirección: Octavio Parodi
Escenografía: Agustina Bayon
Iluminación: Guillermo Parodi
Asistencia de dirección: Juana Barbosa
Producción: Roxana Diaz
Sábados, a las 21:30
Teatro El Popular - Chile 2080 - CABA