Las rutinas de belleza pueden favorecer la autoestima, según la ciencia
Varias investigaciones determinaron que tener unos minutos al día para cuidar la piel o arreglarse el cabello puede ser una forma de reconectar con nosotros mismos.
Muchas personas asocian las rutinas de belleza con algo superficial, pero los expertos no están tan de acuerdo con esa mentalidad.
Según múltiples estudios llevados a cabo en el área de la Psicología, estos momentos de autocuidado también pueden tener un impacto positivo en el bienestar emocional.
Tomarse el tiempo de realizar una rutina de cuidado facial o ir a la peluquería a hacernos las uñas son acciones simples que nos pueden ayudar a fortalecer la autoestima y, más allá del resultado estético, algunos gestos cotidianos catalogados como banales pueden ser más beneficiosos de lo que parecen.
El autocuidado en psicología se refiere a las acciones que hacemos de manera voluntaria para cuidar de nuestro bienestar general y esto incluye hacer ejercicio, darnos una ducha relajante al llegar a casa, arreglar nuestro cabello o cuidar de nuestra piel con una buena rutina facial.
Si bien estas pueden parecer acciones sencillas e incluso mínimas ante tantas responsabilidades diarias, estos hábitos afectan más de lo que imaginamos en la manera en la que nos vemos. Cuando nos regalamos tiempo para autocuidarnos, emitimos un mensaje clave para la mente: que el bienestar es importante.
Qué dice la ciencia
En un estudio publicado en la Journal of the Korean Society of Cosmetology el cual analizó aproximadamente a más de 250 mujeres, se evidenció que hábitos como lavarse la cara o usar productos de cuidado de la piel están correlacionados con una percepción más positiva de uno mismo y hay pequeños rituales que marcan la diferencia.
Para que una rutina de belleza tenga un impacto positivo en el bienestar emocional no hace falta que sea muy compleja. Lo más importante es que la hagamos con constancia y viviendo el momento presente, dedicando unos minutos a nuestro propio bienestar. Algunos rituales sencillos de autocuidado son:
- Usar protector solar todos los días.
- Exfoliar la piel una o dos veces por semana.
- Lavarte el rostro al despertar y antes de dormir.
- Aplicar una crema después de la ducha.
- Tener una rutina de skincare con productos naturales.
- Dedicar unos minutos al cuidado de tus manos y las uñas.
- Cuidar el cabello con una rutina básica de lavado e hidratación.
El cuidado de las uñas y maquillarse no son cosas superficiales
Además de ayudarnos con nuestro cuidado personal, algunas rutinas de belleza también pueden influir en cómo nos sentimos. Actividades que suelen ser vistas bajo la sombra de la superficialidad, como hacerse las uñas o maquillarse, pueden ser muy poderosas para mejorar nuestra autoestima y bienestar emocional.
Un estudio de la International Journal of Science and Research analizó el efecto del cuidado de las uñas y su relación con la dopamina, un neurotransmisor asociado con el placer y el sistema de recompensa del cerebro. Hacerse la manicura puede generar una sensación de bienestar, ya que combina cuidado personal con un momento de pausa.
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Algo similar ocurre con el maquillaje. Una investigación publicada en la revista académica SAGE Open encontró que muchas personas experimentan mejoras en su estado de ánimo cuando utilizan el maquillaje como una forma de expresión personal o creatividad, lo que también puede reforzar la confianza personal.
Las rutinas de belleza suelen verse como algo superficial, aunque en muchos casos forman parte de hábitos de autocuidado que pueden influir en cómo nos percibimos. Dedicar unos minutos al cuidado personal, aunque sea con gestos sencillos, también envía un mensaje interno de valor propio.