Crecen las críticas por la intervención del puerto y los acuerdos con EEUU - Diario El Sureño
Desde sectores portuarios advierten que la intervención del puerto de Ushuaia y los recientes acuerdos estratégicos con Estados Unidos forman parte de una política coordinada del Gobierno nacional que compromete
Desde sectores portuarios advierten que la intervención del puerto de Ushuaia y los recientes acuerdos estratégicos con Estados Unidos forman parte de una política coordinada del Gobierno nacional que compromete el control argentino sobre áreas clave del Atlántico Sur, la hidrovía y el acceso a la Antártida.
USHUAIA.- Ricardo Alonso, secretario de Relaciones Institucionales de la Asociación del Personal de Dirección de los Ferrocarriles Argentinos y Puertos (APDFA), cuestionó con dureza el acuerdo de patrullaje entre la Armada Argentina y Estados Unidos en el Atlántico Sur, difundido días atrás por la Embajada norteamericana, y aseguró que la medida no puede analizarse por separado de otras decisiones adoptadas desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Alonso indicó que el problema no es solamente el acuerdo militar. Lo grave es que se consolida un esquema integral donde Argentina pierde capacidad de decisión sobre sus puertos, sus vías navegables y su posición estratégica en el Atlántico Sur.
El integrante de APDFA remarcó que el convenio fue informado públicamente por la representación diplomática estadounidense y no por el Estado argentino, además de señalar que no atravesó instancias legislativas obligatorias. Según explicó, cualquier acuerdo que implique ingreso de fuerzas extranjeras o cooperación militar debe contar con tratamiento y aprobación del Congreso Nacional.
Para el dirigente sindical, la intervención del puerto de Ushuaia aparece como una pieza más dentro de una secuencia de decisiones que, a su entender, favorecen intereses extranjeros en detrimento de la soberanía nacional.
En ese sentido, recordó que apenas iniciado el actual gobierno se habilitó la profundización del puerto de Montevideo, una medida históricamente resistida por Argentina debido al impacto negativo sobre el puerto de Buenos Aires y la logística nacional.
A esto sumó la paralización del Canal Magdalena, considerado por especialistas como la salida natural argentina hacia el Atlántico, mientras se continúa priorizando el Canal Punta Indio, cuya traza conduce el tráfico hacia puertos uruguayos.
El modelo que se está consolidando desplaza a la Argentina de su propia centralidad logística y marítima, afirmó Alonso, quien también vinculó este proceso con el convenio firmado con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para intervenir en la hidrovía Paraná-Paraguay.
El dirigente recordó además la visita realizada en 2024 por la entonces jefa del Comando Sur estadounidense, Laura Richardson, a Tierra del Fuego, en medio de fuertes discusiones sobre la presencia militar y geopolítica de Estados Unidos en la región. Según interpretó, desde ese momento quedó en evidencia el interés estratégico sobre Ushuaia y el acceso antártico.
Hoy el puerto fueguino está intervenido, la hidrovía bajo influencia extranjera y ahora aparece este acuerdo de patrullaje en el Atlántico Sur. Todo forma parte de una misma orientación política, denunció.
Alonso sostuvo que las decisiones adoptadas por el Gobierno nacional podrían derivar en cuestionamientos judiciales y anticipó que funcionarios nacionales deberán dar explicaciones sobre distintos procesos licitatorios y acuerdos internacionales.
Hemos cedido control sobre nuestra frontera marítima y fluvial, sobre el acceso bioceánico y sobre la puerta de entrada a la Antártida afirmó, al tiempo que calificó de inconstitucionales tanto la intervención del puerto de Ushuaia como los acuerdos firmados con organismos estadounidenses.
En paralelo, advirtió que la situación genera un fuerte escenario de incertidumbre para Tierra del Fuego, particularmente respecto de las próximas temporadas turísticas y de cruceros, uno de los motores económicos de la provincia.
Según indicó, muchas de las gestiones que la actual intervención exhibe como propias ya habían sido concretadas por administraciones anteriores. La única decisión concreta fue centralizar recursos en Buenos Aires mientras se debilita la autonomía portuaria fueguina, cuestionó.
Finalmente, Alonso interpretó que el trasfondo de estas medidas responde a la disputa geopolítica global entre Estados Unidos y China, donde Argentina habría decidido alinearse plenamente con Washington incluso a costa de resignar capacidades estratégicas propias.
Lo que está en discusión no es solamente un puerto. Es el control argentino sobre una región clave para el futuro económico, logístico y soberano del país, concluyó.