El Gobierno envió al Congreso el "Súper RIGI" para inversiones millonarias
El proyecto ofrece beneficios fiscales y estabilidad por 30 años para atraer inversiones superiores a US$ 1000 millones en nuevas industrias.
El Gobierno nacional envió formalmente al Congreso el denominado "Súper RIGI", un nuevo régimen de incentivos destinado a captar inversiones de gran escala en actividades consideradas "nuevas" para la economía argentina. La iniciativa fue presentada junto a otros proyectos impulsados por la administración de Javier Milei, como la ley de Lobby, la ley de Ludopatía y la derogación de la ley de Etiquetado Frontal.
El proyecto, cuyo nombre oficial es Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, había sido anticipado por el propio presidente a través de sus redes sociales. Según el mensaje que acompaña la propuesta, firmado por Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el vocero Manuel Adorni, el objetivo es atraer inversiones de gran magnitud mediante beneficios fiscales, estabilidad jurídica y un esquema de protección normativa de largo plazo.
La iniciativa amplía las condiciones del actual RIGI aprobado en 2024 dentro de la Ley Bases. Mientras el régimen vigente exige inversiones mínimas de US$ 200 millones, el nuevo esquema eleva ese piso a US$ 1000 millones. Además, establece que al menos el 20% del desembolso comprometido deberá concretarse durante los primeros dos años desde la adhesión al programa.
Entre los principales beneficios impositivos, el Súper RIGI propone reducir la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15% para los proyectos alcanzados, además de fijar una tasa del 3,5% para dividendos y utilidades. También contempla amortización acelerada para bienes de capital e infraestructura, deducción de quebrantos sin límite temporal y utilización de certificados de crédito fiscal para cancelar IVA sobre activos computables.
El esquema incorpora además exenciones de derechos de importación y exportación para bienes vinculados al proyecto de inversión y para los productos obtenidos dentro del régimen. A esto se suma un sistema de estabilidad normativa por 30 años en materia tributaria, aduanera, cambiaria y de seguridad social, uno de los puntos centrales que el Ejecutivo considera clave para garantizar previsibilidad a las empresas.
Otro aspecto relevante es que las compañías incluidas en el Súper RIGI estarán exceptuadas de liquidar en el país los aportes de capital, financiamiento y servicios relacionados con la inversión. En paralelo, el proyecto también condiciona a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, ya que deberán adherir al régimen y aceptar límites impositivos, como un tope de 0,5% para Ingresos Brutos y la prohibición de cobrar Sellos, regalías o cánones administrativos sobre los proyectos alcanzados.
Según explicó el Gobierno, el objetivo es promover industrias que actualmente no tienen desarrollo pleno en Argentina o que aún se encuentran en etapa experimental. Entre los sectores mencionados aparecen el agregado de valor al litio, la producción de autos eléctricos, paneles solares y proyectos vinculados a la cadena del uranio. Desde Economía sostienen que se trata de actividades que requieren condiciones macroeconómicas y fiscales especiales para poder instalarse y crecer en el país.