Turquía reprimió una protesta opositora tras la caída de Ozel - Informe Digital
La policía bloqueó Izmir con gases y agua a presión mientras el CHP denunciaba una ofensiva judicial contra su conducción.
Miles de manifestantes se concentraron en Izmir, uno de los bastiones históricos de la oposición en Turquía, para respaldar a Ozgur Ozel, desplazado de la conducción del Partido Republicano del Pueblo (CHP) por un fallo judicial que restituyó a Kemal Kilicdaroglu. La protesta terminó con un fuerte operativo policial: la Plaza Cumhuriyet fue cercada con vallas de acero y los asistentes fueron dispersados con gases lacrimógenos y chorros de agua.
La tensión se desató después de que un tribunal de apelaciones anulara la elección interna de 2023 que había llevado a Ozel al liderazgo del CHP. La resolución devolvió el cargo a Kilicdaroglu, quien encabezó el partido durante 13 años y fue cuestionado por su débil oposición al presidente Recep Tayyip Erdogan.
Tras su destitución, Ozel convocó a movilizarse y reclamó un nuevo congreso partidario para que la militancia vuelva a elegir a su conducción. En Izmir, además, desafió a Kilicdaroglu a competir en una nueva votación interna después del receso por Eid al-Fitr.
El dirigente sostuvo que la crisis excede la disputa partidaria y la vinculó con una estrategia del gobierno para frenar el avance opositor, en especial después del triunfo del CHP en las elecciones municipales de 2024. Quien lo vea de esa manera está engañando al pueblo esto es un asunto entre el pueblo y Erdogan. La cuestión radica en detener a un partido que avanza hacia el poder absoluto, dijo.
Erdogan ha perdido toda moderación. Así como encarceló al candidato presidencial que podía derrotarlo, ahora está prácticamente paralizando al partido político que podría derrotarlo. Turquía ha dejado de ser una república democrática moderna y se ha convertido en un régimen unipersonal, agregó.
La tensión venía en aumento desde el fin de semana, cuando la policía irrumpió en la sede central del CHP en Ankara, expulsó por la fuerza a los dirigentes y dispersó a los militantes que se atrincheraron en el edificio. Ozel denunció que el gobierno buscó silenciar a la principal fuerza opositora y comparó la situación con el encarcelamiento de Ekrem Imamoglu, alcalde de Estambul y posible rival de Erdogan, preso desde marzo del año pasado por causas judiciales.
Las imágenes de la represión en Izmir fueron transmitidas en directo por la televisión local, mientras los manifestantes intentaban resistir el avance policial y se replegaban hacia calles cercanas. Ozel logró hablarle a sus seguidores desde una plaza próxima, ratificó que seguirá la pelea política y advirtió que el conflicto ya involucra a toda la sociedad turca frente a los intentos de concentración de poder.
El gobierno defendió el accionar de las fuerzas de seguridad y reiteró la independencia del Poder Judicial. Sectores de la oposición y analistas internacionales interpretaron los hechos como parte de una ofensiva más amplia contra el CHP y sus referentes.
(Con información de AP, AFP y Reuters)