Santa Cruz concretó su primera cosecha histórica de macroalgas cultivadas
La prueba piloto se realizó en Puerto San Julián con un rendimiento de 10 kilos por metro de línea, rozando los máximos internacionales. El proyecto es impulsado por la Fundación Por el Mar y abre un abanico comercial en el agro, la cosmética y la ga
La provincia de Santa Cruz marcó un hito en la acuicultura regional al concretar con éxito la primera cosecha experimental de macroalgas cultivadas en sus aguas. El ensayo, desarrollado en la protegida bahía de Puerto San Julián, arrojó un alentador rendimiento de hasta 10 kilos de biomasa por metro de línea de cultivo, una cifra que se posiciona cerca del techo productivo estimado por la bibliografía científica internacional (entre 6 y 12 kilos).
El sistema implementado consiste en estructuras suspendidas donde las algas crecen sobre cabos flotantes cercanos a la superficie, habiendo sido previamente sembradas en laboratorios a partir de genética local. Mariano Bertinat, referente de la Fundación Por el Mar, aclaró un punto clave del proyecto: "No se deforestan los bosques naturales presentes en la costa; se siembra y se cosecha", garantizando el cuidado del ecosistema marino austral al no realizar extractivismo.
Potencial comercial en expansión
Aunque el objetivo principal de la iniciativa es el desarrollo de bioestimulantes agrícolas considerados los fertilizantes orgánicos del futuro por su nulo impacto ambiental, el éxito de la cosecha ya captó la atención de otros mercados:
Gastronomía: Hoteles de El Chaltén solicitaron muestras para incorporar las algas a sus cartas culinarias.
Cosmética: Emprendimientos de El Calafate realizan pruebas para sumarlas como insumo en champús y jabones artesanales.
Proyección en el litoral santacruceño
Actualmente, el equipo de trabajo se encuentra en plena ejecución de una segunda plantación de temporada. En paralelo, y en una labor conjunta con la Secretaría de Pesca provincial, el Consejo Agrario, el INIDEP y la UTN, se realizan estudios oceanográficos con equipos especializados para evaluar la viabilidad de nuevos centros de producción en el estuario del río Santa Cruz y en Puerto Deseado.
El proyecto, financiado por donaciones de organizaciones internacionales dedicadas a la conservación, posiciona a Santa Cruz en la vanguardia de la producción sostenible, comenzando a explotar de manera inteligente sus casi 900 kilómetros de costa marítima.