El Gobierno envió al Congreso el Súper RIGI para atraer inversiones de más de US$ 1.000 millones
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El Gobierno envió al Congreso el Súper RIGI para atraer inversiones de más de US$ 1.000 millones
El nuevo régimen propone beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios por 30 años para proyectos tecnológicos y de industrias que hoy no operan en el país
El Poder Ejecutivo remitió al Congreso el proyecto de ley denominado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, conocido como Súper RIGI, que apunta a inversiones mínimas de US$ 1.000 millones en sectores que actualmente no operan en la Argentina. El esquema tendrá vigencia por 5 años desde su eventual aprobación parlamentaria.
Según el texto de la iniciativa, se trata de un régimen orientado a atraer inversiones de gran escala en sectores tecnológicos y actividades consideradas nuevas para la economía argentina. El mensaje que acompaña al articulado precisa que el objetivo es captar proyectos vinculados a inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital.
Alcance del régimen y exclusiones
El proyecto establece que el régimen estará destinado exclusivamente a iniciativas que impliquen el desarrollo de actividades que no se desarrollen, produzcan ni presten en el país, o cuyo grado de desarrollo resulte experimental o piloto. En ese marco, aclara que quedarán excluidas las ampliaciones, modernizaciones o reconversiones de instalaciones ya existentes.
Para acceder al esquema, las inversiones deberán canalizarse mediante Vehículos de Proyecto Único (VPU), sociedades creadas exclusivamente para cada emprendimiento. El texto fija un piso mínimo de inversión de US$ 1.000 millones por proyecto y exige ejecutar al menos el 20% de ese monto durante los primeros dos años desde la adhesión.
Beneficios impositivos frente al RIGI original
Entre los principales beneficios, el proyecto prevé una alícuota reducida de 15% en el Impuesto a las Ganancias para los proyectos adheridos, un régimen de amortización acelerada y la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal. A modo de comparación, el RIGI original bajaba la alícuota de Ganancias hasta 25%.
También contempla una reducción en la carga sobre dividendos y utilidades, que bajaría al 3,5% luego de cuatro años desde la adhesión al régimen. En este punto, el RIGI anterior establecía un recorte hasta 7%.
Ventajas aduaneras y cambiarias
La iniciativa incorpora además beneficios aduaneros y cambiarios. Por un lado, exime de derechos de importación y exportación a los bienes vinculados con el proyecto y a los productos exportados bajo el régimen.
Por otro lado, habilita un esquema progresivo de libre disponibilidad de divisas provenientes de exportaciones: 20% en el primer año desde la primera exportación, 40% en el segundo y 100% en el tercero.
Estabilidad normativa y arbitraje internacional
En materia de estabilidad jurídica, el proyecto garantiza un plazo de 30 años de estabilidad normativa en cuestiones tributarias, aduaneras, cambiarias y de seguridad social. Además, prevé que las controversias entre el Estado y los inversores puedan someterse a arbitraje internacional.
El texto establece que las provincias y municipios deberán adherir expresamente al régimen para que los proyectos localizados en sus territorios puedan acceder a los beneficios nacionales. A su vez, señala que cualquier norma local que limite o altere los incentivos previstos podrá ser considerada nula de nulidad absoluta e insanable.
Condiciones para la adhesión provincial
En los fundamentos, el Gobierno argumentó la necesidad de crear un esquema superador al RIGI: La experiencia acumulada y el diálogo con los actores productivos y financieros han evidenciado la necesidad de diseñar un instrumento superador, específicamente orientado a actividades económicas genuinamente nuevas en el país, sostuvo.
El proyecto, de ser sancionado por el Congreso, requerirá luego la adhesión de cada provincia e incluso de los municipios en los que se realice algún emprendimiento de este tipo. En ese sentido, el texto remarca: El proyecto exige como condición para la adhesión provincial compromisos concretos en materia de moderación fiscal y previsibilidad normativa, de modo tal que los incentivos nacionales no se vean neutralizados por cargas locales incompatibles, planteó.
Sectores alcanzados por el Súper RIGI
Entre los sectores que el Gobierno mencionó como candidatos a ser parte del Súper RIGI figuran la cadena de valor del litio y la manufactura de baterías, proyectos de hidrógeno verde o de bajas emisiones, plantas de GNL onshore, reactores nucleares pequeños y medianos (SMR), producción de paneles solares y turbinas eólicas.
También se incluyen vehículos 100% eléctricos, nuevos desarrollos petroquímicos, productos para la industria aeroespacial, la cadena de valor del uranio, productos industriales derivados de la pesca y fertilizantes de potasio o fósforo.