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Informe Digital 26/05/2026 05:53 14 min de lectura

Análisis. Las dos paradojas de Milei - Informe Digital

Seguir enLa vida pública argentina, y sobre todo el Gobierno, está hoy expuesta a dos paradojas. Por un lado, la economía empieza a dar algunas buenas noticias, aunque todavía con mucha timidez.

Análisis. Las dos paradojas de Milei - Informe Digital
Foto: Informe Digital

El planteo de Vila, que parecía insólito en su momento, es lo que se establece en la ley de zonas frías. Se va a hacer un cálculo de cuánto perdieron las distribuidoras desde el kirchnerismo en adelante por distintos congelamientos tarifarios y así se salde la deuda que ellos tienen con Cammesa.

Cuando uno mira superficialmente la decisión, parece razonable. En gran medida porque Edenor y Edesur nunca renunciaron al ajuste de tarifas. Siempre tuvieron el reclamo del atraso de los precios, lo que impedía pagar la electricidad.

La pregunta es por qué se les reconoce el atraso a esas dos distribuidoras eléctricas y no a todas las empresas reguladas por el Estado que tuvieron congelamiento tarifario, como las de gas. También cabe preguntarse qué va a pasar con las empresas que no son reguladas por el Estado nacional, sino por las provincias. Dicen que las provincias son las que tienen que pagar el atraso. Ahí va a ver un lío bárbaro con los gobernadores. Todavía no hubo una reacción porque la idea no se terminó de formular, pero cuando pase, va a traer un gran conflicto entre Nación y las provincias.

Otra pregunta muy importante es quién establece la tarifa que tenían que pagar esas empresas, porque hay que establecer los costos. También es interesante ver el comportamiento de algunos expertos en mercados regulados, para entender cómo funciona el capitalismo actual: son dueños de empresas de servicios públicos, como las eléctricas, que abultan los costos para que esas empresas, que tienen varios accionistas, contraten a las de ellos particulares. Son accionistas que aprovechan su condición de manejo de la empresa para enriquecerse por fuera con esas contrataciones.

Otros, en cambio, endeudan a esas empresas para comprar otras, muchas veces en el exterior. ¿Pero quién va a controlar todo eso? ¿Quién va a hacer la auditoría de todas esas empresas? No lo sabemos.

Con un argumento muy razonable (que hay que compensar a las empresas que fueron castigadas por tener que ajustar sus tarifas), nos estamos aproximando a también a una especie de posibilidad de gran negociado, que terminan pagando los contribuyentes impositivos o los consumidores.

Ahora que se privatizó una parte de Transener, una empresa de transporte de energía eléctrica, ya se calculó que va a tener esta ventaja. ¿Los que ofrecieron Transener sabían que iban a tener esta ventaja? Porque, entre otros, se la quedan los Neuss, tan ligados a Caputo. Alrededor de este protagonismo de los hermanos Neuss en la economía de Milei, se los menciona también como que están detrás del negocio de la hidrovía, cosa que Santiago Caputo niega.

Hay una pregunta interesante e inquietante: ¿los Neuss ponen plata o entran a las empresas en un modelo tipo Eskenazi con YPF? Uno entra, se queda con las acciones y le paga a los socios con la ganancia de la empresa sin poner una moneda. La respuesta a la pregunta de por qué los Neuss y no otros es porque son amigos de Santiago Caputo. ¿Acá hay nuevos abrepuertas, nuevos expertos en mercados regulados, como en la época del kirchnerismo? No tiene respuesta todavía, pero es una pregunta que se están haciendo muchos empresarios importantes que están llamados a competir con estos nuevos agentes de las contrataciones del Estado.

Todos estos episodios se suman a otros que abren muchos frentes de conflicto, sobre todo con los Estados Unidos. La relación con Washington es, obviamente, una de dependencia de este gobierno. En principio porque pusieron desde el Tesoro americano 20.000 millones de dólares para salvar al plan económico el año pasado. Scott Bessent, secretario del Tesoro, es dueño, junto con Trump, de parte del gobierno argentino. Esta es una de las razones por las cuales se lo habría llamado a la Embajada de Estados Unidos a Luis Caputo, ministro de Economía, para decirle que había movimientos que no entendían y que en casi todos está vinculado Santiago Caputo.

Uno de ellos es la presencia eventual de capitales chinos escondidos detrás de socios que están licitando la hidrovía. Por eso tuvo que viajar Santiago Caputo a Washington, viaje del cual surgen dos explicaciones. Hay un 5% del periodismo -como repite el Presidente, que es el periodismo independiente y transparente- que dice que Santiago Caputo viajó a Estados Unidos para explicar qué pasa con Adorni. Aparentemente, según esta versión, Trump estaría muy preocupado por la situación del jefe de Gabinete y de las jubiladas que le prestan plata. Y también fue a hablar de la eventualidad de una reelección de Milei.

En cambio, el 95% del periodismo -que es, según la visión del Gobierno y de Milei, el corrupto- dice otra cosa: que, en realidad, Caputo fue a hablar de la hidrovía y a explicar cuál es la relación de las empresas que compiten por la hidrovía en el consorcio que lidera la belga Jan De Nul con China. De hecho, la empresa tuvo que ir a la Embajada de Estados Unidos la semana pasada a dar explicaciones sobre si hay alguna presencia china, tema que a la Casa Blanca le interesa sobremanera porque es el gran canal por el que circula la alimentación que llega a los chinos. Es decir, es un tema de seguridad alimentaria importantísimo para China.

Ese periodismo corrupto dice también que le habrían preguntado a Caputo en Estados Unidos por la ley de patentes y por determinado nivel de protección que tendría la industria farmacéutica nacional frente a la posibilidad de competencia más clara con laboratorios extranjeros, como por ejemplo los norteamericanos. Caputo, monitorea el área de salud. Cuando el Gobierno fue a presentarse a Nueva York en la llamada Argentina Week, en el panel de salud hablaban dos figuras principales de la industria farmacéutica local, que vista desde la industria internacional es una industria protegida: Daniel Cielecki y Leandro Sigman, hijo de Hugo Sigman.

Por su parte, Hugo Sigman no se presentó finalmente ante el juzgado del juez Lijo porque estaba viajando para dar respuesta a las acusaciones del fiscal Carlos Stornelli que señalan que durante la cuarentena se postergó la compra de vacunas para facilitar un negocio a Sigman, que finalmente no pudo realizar.

Otro motivo de malestar que hay en Estados Unidos -del que no habla tampoco el periodismo transparente del 5%-, es la cuestión del mercado del tabaco. La Tabacalera Sarandí, según los informes de la Dirección General Impositiva (DGI), factura mínimo 1000 millones de dólares por año y hay una cantidad de ardides vinculados a distribuidoras fantasmas por las cuales no tributa por esa cantidad de dinero, además de que maneja en negro toneladas de dinero que muchos creen sirven para facilitar el negocio con restricciones o con una vigilancia muy laxa.

Todo esto fue parte de una causa judicial que inicia la DGI, Andrés Vázquez, ahora titular de la ARCA, cuando estaba al frente de la DGI, delante del juzgado de María Servini de Cubría con el fiscal Eduardo Taiano que suele ser muy remolón como investigador. Dentro de la DGI surge la información de que todo el informe sobre el comportamiento de Tabacalera Sarandí y la presunta evasión de la empresa que lidera Pablo Otero duerme en un cajón en el escritorio de un funcionario polémico. Se llama Carlos García Pastrana, es el subdirector de operaciones impositivas del Interior que se hizo famoso y cobró celebridad hace unos meses por haber desplazado a dos investigadores de la DGI que estaban mirando lo que no correspondía: maniobras en el sindicato de Camioneros de Mar del Plata. Es decir, la cuna de los Moyano.

Todo esto es otro motivo de malestar de los Estados Unidos frente a un Gobierno que es un aliado incondicional suyo. Pero que en materia de negocios produce ruidos y habrá que ver si este malestar en el caso del tabaco no tiene consecuencias finalmente sobre la situación de Pablo Otero.

Todo esto nos lleva a una pregunta lamentable e inconveniente a la que se le suman el escándalo de la Andis y las grabaciones de Diego Spagnuolo. De la aparición dentro de la Andis de personajes como Miguel Ángel Calvete, muy ligado él y su familia a Santiago Caputo. Imputaciones cruzadas por parte de Spagnuolo diciendo había coimas que pedían Karina Milei y los Menem y también el caso $LIBRA. La pregunta es, y da pena hacerla: ¿cuál es el nivel de corrupción que hay en el gobierno libertario?

¿Se corrige una tendencia con rasgos de cronicidad en la Argentina de irregularidades administrativas, negocios por izquierda, empresarios favorecidos? ¿Milei termina con esos vicios de la casta o los continúa? Esta es una pregunta inquietante para un Gobierno que no solamente se propone la moral como política de Estado sino que hace del discurso moral el eje central de su política y de su descalificación de los adversarios y los críticos. Por eso la pregunta es muy relevante.

En este contexto apareció este lunes el nuevo Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella todos los meses. Y hubo una nueva pequeña caída. El mes pasado, la caída había sido del 12%. Esta vez, la variación es del 1,6% y el índice, que va de cero a cinco, está en 1,99. Milei está en un promedio, en lo que va de su mandato, de 2,41, muy por encima de Alberto Fernández, cuyo promedio fue de 1,69 y aún por encima del 2,27 promedio de Mauricio Macri.

Lo interesante es mirar cómo le está yendo a Milei en este momento, en comparación a cómo le fue a otros gobiernos. De acá surge otra pregunta: ¿quién es y cómo le va a ir a Milei en el futuro? Le puede ir como a Macri, que fue cayendo y luego tuvo un pico en el mes 46. Alrededor del mes 28, Macri no se recuperó más. Entonces, ¿La Libertad Avanza va a seguir esa misma trayectoria en los meses que siguen?

¿O Milei va a ser como Cristina? Que en el mes 25 de su gestión tocó un piso y luego empezó a subir hasta terminar reelegida con un 54% de los votos en el mes 34 y permaneció muy arriba y siguió subiendo. El de Cristina fue un caso notorio de recuperación que no estuvo ligada únicamente a la muerte de Néstor, como atribuyen quienes miran más que nada a la imagen de los líderes, sino a un proceso de recuperación económica posterior a la depresión del 2009, que empieza a ocurrir en el 2010 y la impulsa en 2011 para tener una reelección espectacular.

¿Quién es Milei? ¿Es la Cristina que revierte la caída y triunfa? ¿O es el Macri que sigue declinando? No lo sabemos. El futuro está abierto. El Presidente está en ese momento de incertidumbre. Ese es el momento de la paradoja. Donde los números de la economía empiezan a dar buenas noticias pero el clima todavía no cambia al nivel de la epidermis de la sociedad. O dónde la política da malas noticias pero nadie es capaz de capitalizarlas. Todavía no hay un sujeto político que pueda canalizar ese malestar y aprovechar los errores del Gobierno.

La importancia de esto radica en que Milei vino, y esto está ligado al tema de la corrupción y a la promesa de una regeneración, a revertir un estado de ánimo. Milei no se explica sin un estado de ánimo que lo podríamos cifrar en una palabra que usó este lunes en su homilía del Tedeum el arzobispo Jorge García Cuerva: postración. Hay una Argentina postrada, fueron sus palabras. Frase que comparó con la imagen de un lisiado que en el Evangelio es curado por Jesús. Hay una Argentina postrada sobre la cual se monta una clase política conflictiva. Poco diálogo, mucho enfrentamiento y una sociedad desalentada.

Eso es lo que venía a revertir Milei. ¿Logrará revertirlo? Mucho depende de la economía. Gran parte de esa postración tiene que ver con gente que aumenta la mora para pagar la tarjeta de crédito, que ve que pierde el trabajo, que no pierde el trabajo pero no llega a fin de mes, que ve que la inflación bajó pero cuyo salario está atrasado respecto de los nuevos precios quietos. Ese clima económico sobre el que se montan después los episodios muy poco edificantes de corrupción, es el que produce la postración. Al que la clase política y sobre todo el Gobierno reacciona con conflictividad.

El jueves pasado estuvo en Buenos Aires para un ciclo de seminarios con la universidad Austral, el líder del círculo de Montevideo, Julio María Sanguinetti. En una de las exposiciones estuvo junto a Macri. elogió al expresidente y le dijo: Tenés un destino. El tipo de liderazgo que vos ejerces hoy tiene un destino en la Argentina. ¿Por qué? Porque la Argentina necesita un baño de serenidad, fueron las palabras de Sanguinetti. De menos conflictividad. Porque la conflictividad ahora no es sólo retórica. Se tiran con negociados. Es una conflictividad que uno no desearía que existiera sobre todo en esos términos.

Esto se traslada a otras diferencias. Patricia Bullrich también empieza a ejercer cierta diferenciación y probablemente se deba no solo a la trayectoria o a la deriva de su electorado sino también a que no encuentra lugar en el oficialismo. ¿Podría ser candidata a jefa de Gobierno por el oficialismo? Quizás no porque ese lugar es para Santilli. Lo sacan de la Provincia y lo manda a Capital. ¿Candidata a Vicepresidenta de Milei? ¿Ella que está mejor que Milei en las encuestas? Parece que tampoco, porque ese lugar estaría reservado a Martín Menem. Entonces Bullrich podría plantear irse de LLA si no la quieren. Un signo de ello fue el abrazo con Mauricio Macri en la última cena de la Fundación Libertad.

Mientras tanto, el expresidente intenta, sistemáticamente, construir un elemento político que sea capaz de capturar a los desencantados. A los que sienten que están postrados. Para que en su trayectoria de alejamiento del Gobierno no terminen en el peronismo o en el kirchnerismo. Pongamos una alternativa dentro del no peronismo. ¿Lo hace para presionar a Milei y que su primo Jorge Macri termine siendo el candidato de un oficialismo amplio que incluya a La Libertad Avanza en la Capital Federal? Este lunes en el Tedeum ambos se dieron un abrazo, cuando el año pasado no se habían saludado.

¿O lo hace genuinamente para plantearle una alternativa a Milei? Si Macri construye una alternativa a Milei, el Presidente está en un problema. Va a tener que revisar esta estrategia de generar conflicto en su propio campo no peronista, que es una estrategia bastante incomprensible. Macri elabora un discurso, colabora con él dos expertos en discursos como son Guillermo Raffo y Rodrigo Figueroa Reyes. El discurso que viene es el del próximo paso. Es la idea de que, lo que había que destruir ya lo hizo Milei. Ahora, ¿podrá Milei construir o tendremos que venir nosotros con un nuevo Cambiemos? Macri estuvo en Mendoza intentando seducir al radicalismo para lograr esto, en la figura de Alfredo Cornejo, a quien el Gobierno hostiga alentando la candidatura de Luis Petri.

La acción, la estrategia y el proyecto en el que está empeñado Macri tiene que ver con esto que uno se pregunta hace rato. A Milei le puede ir mejor o peor, pero todavía no hay quien capitalice sus errores: quién los politice. Quien logre, que eso es politizar, que algo, que puede ser relevante, que puede ser delicado o percibido como relevante por la polis. Que mueva el voto, que mueva la opinión pública. Eso todavía no aparece en la Argentina. Por eso Milei todavía puede festejar.

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