De Quilmes a Nueva York: Valentina ganó el máximo premio estudiantil por un proyecto de IA inclusivo
La joven creativa argentina fue reconocida en los Young Ones Student Awards 2026 por Google Prism.
Valentina Scheerle fue distinguida en los Young Ones Student Awards 2026 por Google Prism, una plataforma que usa inteligencia artificial para adaptar contenidos digitales a personas con dislexia, daltonismo y TDAH.
La creatividad argentina volvió a destacarse en uno de los escenarios más importantes de la industria global. Valentina Scheerle, una joven nacida en Berazategui que cursó sus estudios escolares en Quilmes, ganó el Gold Pencil en los Young Ones Student Awards 2026, uno de los premios estudiantiles más prestigiosos del mundo creativo.
El reconocimiento llegó gracias a Google Prism, un proyecto desarrollado junto al motion designer Andrew Ordieres para Google, que propone utilizar inteligencia artificial para mejorar la accesibilidad digital y adaptar las plataformas a las necesidades de cada usuario.
En esta edición participaron estudiantes de 39 países y Scheerle fue reconocida en la categoría Creative Use of AI. Además, obtuvo un Bronze Pencil en Experimental & Immersive, un Silver Pencil por la campaña Launch It y cinco Menciones de Mérito.
Una IA pensada para adaptar la pantalla a las personas
Mientras gran parte de las conversaciones sobre inteligencia artificial giran alrededor de la automatización, los chatbots o la generación de imágenes y textos, Google Prism propone otro enfoque: usar IA para hacer que la experiencia digital sea más inclusiva.
La plataforma fue diseñada para modificar en tiempo real distintos elementos de una interfaz según las necesidades visuales y cognitivas de cada persona. Entre otros casos, contempla usuarios con daltonismo, dislexia y TDAH.
La lógica detrás del proyecto busca invertir una idea que todavía domina gran parte del diseño digital: que sean las personas las que deban adaptarse a las pantallas. Prism propone lo contrario: que la tecnología pueda adaptarse a cada usuario.
El proyecto también refleja una tendencia cada vez más fuerte dentro del mundo creativo y tecnológico: las ideas más innovadoras ya no solo se valoran por su impacto visual, sino por la capacidad de resolver problemas concretos y ampliar el acceso digital.
De Quilmes y Berazategui a Estados Unidos
Scheerle hizo la secundaria en Quilmes y durante sus últimos años de colegio empezó a pensar en la posibilidad de estudiar en el exterior. Después de la pandemia, decidió mudarse junto a su familia a Miami.
Primero cursó un año en la Universidad de Miami y luego continuó sus estudios en Savannah College of Art and Design (SCAD), en Georgia, donde actualmente está terminando su carrera.
Su recorrido profesional no fue lineal. Aunque siempre tuvo una fuerte conexión con el arte y la creatividad, inicialmente le costó encontrar una disciplina que reuniera todos sus intereses. Comenzó estudiando diseño gráfico y más tarde sumó formación en fotografía, una combinación que terminó acercándola al universo de la publicidad y el branding.
Según cuenta, estudiar en Estados Unidos le permitió acceder a instalaciones y recursos tecnológicos difíciles de encontrar en otros contextos: estudios de fotografía, equipamiento profesional, herramientas de diseño y tecnología de última generación.
El costo emocional de vivir lejos
Más allá del crecimiento profesional, la experiencia de emigrar también tuvo un costado emocional complejo. Lo que más me costó y todavía me sigue costando es la distancia, reconoció Scheerle al hablar sobre vivir lejos de sus amigos, su familia y sus costumbres.
Entre las cosas que más extraña de la Argentina menciona escenas cotidianas y sabores muy locales: el dulce de leche, las empanadas y la sensación de sentirse en casa.
Por eso, el reconocimiento obtenido en Nueva York tiene para ella un significado especial. Llega en un momento clave, mientras termina sus estudios y empieza a proyectar su ingreso al mundo laboral.
Llegar tan lejos con un reconocimiento tan importante me hace sentir que voy por el camino correcto, contó.
Además del premio, la experiencia en los Young Ones le permitió conectarse con creativos de distintos países y empezar a construir una red internacional dentro de la industria publicitaria y tecnológica.
Creatividad, IA y accesibilidad
El caso de Google Prism también pone sobre la mesa una discusión cada vez más presente en la industria tecnológica: cómo diseñar plataformas más inclusivas y qué rol puede ocupar la inteligencia artificial en ese proceso.
La propuesta desarrollada por Scheerle parte de una idea simple, pero potente: que la innovación tecnológica no solo sirva para acelerar tareas o generar contenido, sino también para reducir barreras y mejorar la experiencia digital de millones de personas.
Desde Berazategui hasta uno de los escenarios más importantes de la creatividad internacional, la joven argentina logró convertir una idea nacida en el cruce entre publicidad, accesibilidad e inteligencia artificial en un proyecto premiado a nivel global.