El Gobierno licitará una importante obra para ampliar la red eléctrica en el AMBA | El Dia
El proyecto busca atraer inversores a través de un esquema de recobro anticipado con el objetivo de evitar cortes de luz
Ante la necesidad urgente de fortalecer la red eléctrica en el principal centro de consumo del país, la administración nacional prepara el lanzamiento de los pliegos para la ampliación del transporte de energía en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La obra, bautizada como "AMBA I", contempla la construcción de más de 500 kilómetros de líneas de alta tensión y nuevas estaciones transformadoras, con una inversión estimada de entre 700 y 800 millones de dólares.
La iniciativa, considerada estratégica para solucionar los recurrentes cuellos de botella que afectan al sistema durante los picos de demanda, será ejecutada bajo un modelo de concesión de obra pública con financiamiento privado. El adjudicatario tendrá a su cargo el diseño, la construcción, la operación y el mantenimiento de la infraestructura por un plazo mínimo de 15 años.
UN ESQUEMA INNOVADOR PARA CAPTAR CAPITALES
El aspecto más disruptivo de la licitación reside en la metodología de repago. Con el objetivo de reducir el riesgo financiero y atraer a grandes inversores, el Gobierno permitirá que la empresa ganadora comience a percibir ingresos tarifarios a medida que alcance hitos parciales en la construcción, sin esperar a la finalización total del proyecto.
Este flujo de fondos se integrará directamente dentro del componente de transporte de la factura eléctrica que abonan los usuarios. El plazo de ejecución de la obra se estima en 52 meses, mientras que el periodo de recupero de la inversión se extenderá por siete años. Para respaldar esta estructura, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgará una garantía parcial de 200 millones de dólares.
GIRO EN LA ESTRATEGIA FISCAL
Este modelo marca una clara diferencia con las propuestas iniciales del Ejecutivo. En una primera instancia, los funcionarios del área energética habían barajado la creación de un cargo fijo en las facturas conocido en la jerga sectorial como estampillado para financiar la expansión, una idea que perdió fuerza tras recibir objeciones en los niveles superiores del Gobierno. Posteriormente, se evaluó un esquema donde el repago se iniciaría recién tras la habilitación total de la obra, pero el mercado advirtió que el largo plazo de ejecución y los antecedentes regulatorios locales elevarían excesivamente el costo del financiamiento.
La fórmula elegida ahora busca un punto de equilibrio: el Estado mantiene su rol regulador mientras delega el financiamiento y la construcción al sector privado, evitando de este modo desembolsos directos del Tesoro nacional, en sintonía con la política de austeridad fiscal de la gestión actual.
UN PLAN ESTRATÉGICO FRENTE A LA DEMANDA
La obra AMBA I es la pieza central de un conjunto de 16 proyectos prioritarios definidos por la Secretaría de Energía para modernizar el Sistema Argentino de Interconexión (SADI). La región metropolitana, que concentra cerca del 40% del consumo nacional, no ha registrado expansiones significativas en su red de transmisión en la última década, pese al crecimiento de la generación renovable y térmica.
Además de esta ampliación, las autoridades energéticas confirmaron que se avanza en otras líneas de acción como una licitación para incorporar potencia térmica en nodos críticos identificados por Cammesa. Además, se busca la extensión del programa de baterías a escala iniciado en el nodo metropolitano con el plan ALMA GBA hacia siete regiones críticas del interior del país, con la meta de sumar 700 MW de potencia de reserva.
Los lineamientos generales fueron compartidos recientemente por el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, durante la conferencia regional Adelatam 2026, donde se debatió la modernización de la infraestructura eléctrica latinoamericana. Se espera que el llamado a licitación se publique en los próximos días, marcando un paso crucial para asegurar el abastecimiento energético y prevenir futuras interrupciones del servicio.