La policía desalojó la sede del CHP y tensó la crisis opositora en Turquía - Informe Digital
Özgür Özel fue expulsado del edificio en Ankara tras una orden judicial que restituyó a Kiliçdaroglu.
La policía antidisturbios desalojó este domingo por la fuerza la sede central del CHP en Ankara y profundizó la crisis interna del principal partido opositor de Turquía. La intervención buscó sacar del edificio a Özgür Özel, desplazado por orden judicial y reemplazado por su antecesor, Kemal Kiliçdaroglu.
La sentencia anula por supuestos amaños el congreso de 2023 en el que Özel fue elegido tras 13 años de mandato de Kiliçdaroglu y lo restituye de manera cautelar. La decisión está apelada ante el Supremo, que todavía debe resolver el fondo del caso.
Gas lacrimógeno y resistencia en Ankara
Según publicó Cumhuriyet, un fuerte operativo rodeó la sede partidaria durante la mañana y entregó una orden de evacuación a Özel, que primero se negó a salir. Finalmente abandonó el edificio por la tarde, después de una carga policial en la que se utilizó gas lacrimógeno.
Me voy para volver ya, dijo Özel al salir junto a sus partidarios, antes de anunciar que marcharía al Parlamento, a unos seis kilómetros de distancia.
El CHP denuncia una maniobra política
Özel y su sector sostienen que el caso responde a una maniobra impulsada desde el Gobierno para debilitar al principal partido opositor. Por eso exigen un nuevo congreso en un plazo de 40 días para definir el liderazgo de la fuerza.
El CHP tiene 138 de las 600 bancas del Parlamento y fue la fuerza más votada en las municipales de 2024, con el 37% de los sufragios. Por ahora, Özel conserva el respaldo del sector mayoritario.
Respaldo interno y presión externa
Los diputados del CHP ratificaron el sábado a Özel como presidente de la bancada en el Parlamento, con 95 votos a favor. Además, 15 de los 43 legisladores ausentes expresaron también su apoyo, de acuerdo con la agencia Anadolu.
A eso se sumó una declaración conjunta de los alcaldes de las 12 mayores ciudades gobernadas por el CHP, que reclamaron un congreso en 45 días. Kiliçdaroglu, sin embargo, no se comprometió a aceptar esa condición.
Human Rights Watch advirtió el sábado que el gobierno de Recep Tayyip Erdogan está socavando la democracia turca con tácticas abusivas contra el CHP. La organización también recordó que el año pasado las autoridades encarcelaron al alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, principal rival político de Erdogan y candidato del partido para las presidenciales de 2028.
En 2024 ya se habían visto escenas similares en Estambul, cuando los tribunales nombraron un administrador para las oficinas regionales del CHP. Para Human Rights Watch, la orden judicial representa el último golpe profundamente dañino para el Estado de derecho, la democracia y los derechos humanos en Turquía.
(con información de EFE y AFP)