El PJ de Tierra del Fuego repudió la intervención de la UOM - Diario El Sureño
El Partido Justicialista de Tierra del Fuego AeIAS emitió un comunicado en el que manifestó su rechazo a la intervención judicial de la conducción nacional de la Unión Obrera Metalúrgica
El Partido Justicialista de Tierra del Fuego AeIAS emitió un comunicado en el que manifestó su rechazo a la intervención judicial de la conducción nacional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en el marco del conflicto que atraviesa el gremio metalúrgico a nivel nacional.
En su pronunciamiento, el PJ fueguino calificó la medida como una decisión de extrema gravedad institucional, al considerar que reaviva prácticas que la democracia argentina creía definitivamente superadas.
El documento advierte que la intervención de la UOM se da en un contexto de hostigamiento hacia las organizaciones sindicales, y sostiene que representa un avance contra la libertad sindical y la representación de los trabajadores.
Asimismo, el partido político señaló que la situación no puede analizarse de forma aislada, sino en relación con el escenario político y económico nacional, marcado según el comunicado por políticas de ajuste, apertura de importaciones y cambios en el mercado laboral que afectan a la industria argentina.
En ese marco, el PJ de Tierra del Fuego expresó su preocupación por cualquier intento de disciplinamiento político o judicial hacia el movimiento obrero organizado, especialmente en una provincia con fuerte perfil industrial y presencia del sector metalúrgico.
El comunicado también remarca que la autonomía sindical, la voluntad de los afiliados y el funcionamiento democrático de los gremios constituyen pilares fundamentales del sistema democrático, protegidos por la Constitución Nacional y tratados internacionales.
Finalmente, el Partido Justicialista expresó su solidaridad con la conducción nacional de la UOM y con los trabajadores metalúrgicos, y reafirmó su compromiso con la defensa de la industria nacional, el empleo y las organizaciones sindicales.
En su cierre, advirtió que los avances contra los sindicatos implican también un riesgo para la democracia y los derechos laborales conquistados históricamente.