Presunto abuso sexual infantil: contradicciones e inconsistencias ponen en duda el relato inicial de la denunciante
La causa por presunto abuso sexual infantil que conmocionó a Concordia en los últimos días atraviesa un giro decisivo. A medida que avanza la investigación judicial, comenzaron a incorporarse documentación médica, registros audiovisuales y testimonios que contradicen puntos centrales del relato de la madre de la menor, mientras el acusado continúa detenido con prisión preventiva.
El caso tomó estado público cuando Camila Fernández denunció que su hija de dos años había sido abusada por Sebastián Salinas, pareja de su madre, mientras ella permanecía internada en el hospital Masvernat acompañando a otro de sus hijos. La mujer incluso se manifestó frente a los tribunales reclamando avances en la causa.
A partir de su denuncia, Salinas fue detenido bajo la imputación provisoria de abuso sexual con acceso carnal. Sin embargo, con el correr de los días, la investigación comenzó a revelar inconsistencias que hoy son evaluadas por la Justicia.
El incendio en Colonia Roca: pericias que desmienten un ataque
Uno de los elementos que generó mayor repercusión pública fue la denuncia de Fernández sobre supuestas amenazas y un presunto ataque incendiario contra su vivienda en Colonia Roca. Según su versión, personas vinculadas al acusado habrían provocado el fuego la noche del 15 de mayo.
Pero las pericias realizadas por especialistas descartaron inicialmente la hipótesis de un atentado: el incendio se habría originado por un desperfecto eléctrico, contradiciendo la acusación de la mujer.
Registros médicos y cámaras de seguridad que no coinciden con el relato
La investigación también avanzó sobre la supuesta atención médica que según la denunciante habría recibido la niña en el hospital Masvernat, donde se habría constatado un desgarro. Sin embargo, los registros incorporados al expediente indican que la menor no fue atendida en esa oportunidad, debido a que la propia madre se negó a que fuera examinada.
A esto se sumaron imágenes de cámaras de seguridad que contradicen la secuencia temporal denunciada. Fernández afirmó haber encontrado a la niña sola con el acusado el jueves, pero registros audiovisuales ubican a ambos adultos caminando juntos hacia una parada de colectivos la noche anterior, lo que modifica la línea temporal presentada inicialmente.
Testimonios que reconstruyen otra versión de los hechos
La causa también incorporó declaraciones de personas del entorno familiar que aportaron una versión distinta sobre el paradero de la niña.
Una mujer aseguró que la menor estuvo bajo su cuidado gran parte del día, jugando con normalidad hasta que la madre pasó a buscarla.
Otra testigo afirmó que la niña permaneció en su domicilio desde la noche del miércoles hasta el sábado, día en que finalmente fue examinada por el médico forense.
Estas declaraciones contradicen la idea de que la menor habría estado sola con el acusado en el momento señalado por la denunciante.
Dudas sobre el estado de salud del otro hijo
También surgieron inconsistencias respecto al cuadro médico del otro hijo de Fernández. Mientras la mujer declaró públicamente que el niño padecía leucemia, los informes médicos incorporados a la causa indican que fue tratado por una infección bacteriana cutánea, sin relación con una enfermedad oncológica.
La causa sigue abierta y el acusado continúa detenido
Todos estos elementos pericias, registros audiovisuales, documentación médica y testimonios continúan siendo analizados por la Justicia en una causa que aún se encuentra en etapa investigativa. Mientras tanto, Sebastián Salinas permanece detenido por disposición judicial.
Cómo comenzó la denuncia
La causa se inició el 7 de mayo, cuando Fernández denunció que su hija había sido abusada mientras estaba al cuidado de su abuela en el barrio Universidad. Según su relato, la abuela se habría ausentado y dejado a la niña con Salinas. Al regresar, la madre dijo haber encontrado a la pequeña sin pantalón y al acusado sin remera.
La mujer aseguró que la menor sufrió lesiones graves y que el médico forense confirmó el abuso. También acusó a su propia madre de complicidad, afirmando que existían mensajes que demostraban que Salinas insistía en cuidar a la niña.
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