Milei anunció una fuerte baja de retenciones al agro y prometió seguir recortando impuestos si es reelecto
Destacadas | En el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en pleno centro porteño, el presidente Javier Milei
En el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en pleno centro porteño, el presidente Javier Milei anunció una rebaja de las retenciones al campo y a distintos sectores industriales, en una medida que tomó por sorpresa a buena parte del agro.
En este momento les quiero anunciar que vamos a bajar las retenciones de trigo y cebada de 7,5 a 5,5% a partir de junio de 2026. Pero no solo eso. Sería injusto si nos olvidamos de la soja. Y, a partir de enero de 2027, según venga la recaudación, vamos a bajar entre un cuarto de punto y medio punto por mes de manera continuada hasta el año 2028, si nosotros reelegimos, expresó el jefe de Estado desde el escenario principal.
En su discurso, Milei ratificó su postura sobre la presión tributaria y volvió a la carga contra el sistema impositivo argentino. Aseguró que los impuestos son un robo y, en ese marco, afirmó que nuestra misión es achicar el Estado para bajar impuestos, aludiendo a su programa de ajuste del gasto público.
Reducción de retenciones para la industria
Además del agro, el Presidente anunció reducciones de retenciones para distintos sectores industriales. A partir de julio de 2026 hasta junio de 2027 a la industria automotriz, a la industria petroquímica y a maquinarias les vamos a llevar las retenciones a cero, remarcó.
En esa línea, señaló que el cronograma va a estar siendo informado por el Ministerio de Economía en estos días, dejando en manos de esa cartera los detalles técnicos y la letra fina del esquema de desgravación.
Un anuncio en medio de una cosecha récord
El anuncio del jefe de Estado llega en el marco de una cosecha total 2025/2026 que, según diversas previsiones, superará los 160 millones de toneladas de granos, un nivel récord para la Argentina.
Sin embargo, se conoce en plena siembra de trigo, con pronósticos menos alentadores respecto del área implantada. Por la suba de costos, en especial de fertilizantes, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyectó una siembra de 6,5 millones de hectáreas, una merma del 3% respecto del ciclo pasado.
En materia de producción, luego del excepcional ciclo anterior, con un clima que favoreció rendimientos máximos, la próxima cosecha de trigo se ubicaría en 21,3 millones de toneladas, lo que implicaría una baja del 23%.
Vamos a seguir bajando retenciones
Milei insistió en que su administración mantendrá la senda de recortes impositivos ligada al ajuste del gasto. Vamos a seguir bajando retenciones, vamos a seguir achicando el tamaño del gasto público para poder devolverle a los argentinos de bien el dinero que les corresponde, sostuvo.
Planteó que el objetivo es que se achique el Estado, que se agrande el mercado para que tengamos más libertad y, por ende, más prosperidad. Según indicó, el campo proyecta uno de sus mejores años en la historia, con cosechas y exportaciones récord, a pesar de las retenciones y a pesar de tantos años de tipos de cambio distorsionados por el cepo.
Clima político y guiños al campo
En un salón colmado para el acto, el jefe de Estado llegó puntual y recibió de manos de Ricardo Marra, presidente de la Bolsa de Cereales, una placa en reconocimiento a su defensa de la libertad de mercados.
De buena sintonía con Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), cuando lo vio desde el escenario le lanzó, antes de iniciar su discurso: ¿Qué hacés, Nicolás querido?.
Nosotros llegamos al Gobierno para reivindicar la libertad económica y recuperar lo que la Argentina siempre supo hacer bien y que décadas de populismo nos hicieron olvidar. Por eso es imperdonable lo que le hicieron a este sector durante décadas, porque no se trató de un mero descuido. Ni pueden alegar ignorancia después de tanto tiempo. Fue un modelo sistemático de expoliación del campo para financiar al Estado, a los amigos de la política y a sus clientes, dijo el Presidente, en un pasaje de alto voltaje político.
Luego se refirió puntualmente a los derechos de exportación: Las retenciones son la cara más visible, pero son una de las miles de cabezas de este monstruo estatal que les tiraron encima durante el último siglo. Y todo esto a costa de menor competitividad, menor capitalización y mayor desvalorización de la tierra. Un crimen económico por donde se lo mire.
En otro tramo apuntó contra los controles al campo que aplicó el kirchnerismo. Dijo: El kirchnerismo tiene fama de ser el mejor secretario de Agricultura de otros países.
Equilibrio fiscal y mensaje a Macri
Milei volvió a remarcar que va a sostener el equilibrio de las cuentas públicas hasta las últimas consecuencias. Respecto de esto, indicó: No voy a bajar un impuesto para después tener que subirlo como ha sucedido en gobiernos anteriores.
Esa frase fue leída como un mensaje directo al gobierno de Mauricio Macri, que tras bajar las retenciones apenas asumió en diciembre de 2015, las restableció en 2018 en medio de la crisis cambiaria y fiscal.
Agenda de apertura comercial
En otro tramo de su presentación, el Presidente vinculó la agenda de apertura comercial con el acuerdo Mercosur-Unión Europea. A los pocos días de entrar en vigencia el acuerdo, los productores argentinos capturaron el 80% del cupo de exportación de miel, una clara demostración de la ambición y la capacidad de nuestra gente, afirmó.
Además, destacó que avanzamos en un acuerdo de libre comercio con EFTA. Añadió: Tenemos un acuerdo con Singapur tratándose en el Congreso y estamos avanzando en un acuerdo comercial con los Estados Unidos.
En ese sentido, aseguró: Nuestro objetivo con Estados Unidos es llegar a un tratado de libre comercio y lo vamos a lograr.
El detrás de escena en la Bolsa de Cereales
Antes de la llegada de Milei, afuera del edificio de la Bolsa de Cereales porteña, sobre la avenida Corrientes vallada, los perros de seguridad recorrían la zona mientras efectivos custodiaban cada acceso con un operativo que se volvió cada vez más estricto a medida que se acercaba el arribo del jefe de Estado.
El corralito de seguridad obligaba a empresarios y dirigentes a pasar varios controles antes de entrar al salón principal, donde ya no quedaban sillas vacías para el acto por el 172° aniversario de la entidad. Adentro, entre conversaciones en voz baja y saludos rápidos, el clima mezclaba expectativa política y ansiedad por anuncios.
Entre los funcionarios, los primeros en llegar fueron Diego Santilli, ministro del Interior; Sergio Iraeta, secretario de Agricultura; Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, y Pablo Quirno, canciller, que se movieron entre empresarios y referentes del agro mientras el auditorio terminaba de acomodarse. También concurrió el ministro de Economía, Luis Caputo.
La espera por Milei dominaba la escena en un sector, el agropecuario, donde el Gobierno busca mostrar respaldo político y cercanía con una de las actividades más importantes para la economía argentina.