Camino de Indias: el Valle de Uco impulsa un modelo productivo con identidad y valor agregado
Con más de 25 años de desarrollo, el proyecto liderado por la Sociedad Rural local consolida la producción de aromáticas en Mendoza y amplía su proyección económica.
En el corazón del Valle de Uco, la producción de aromáticas encontró un camino propio que combina historia, identidad territorial y proyección económica.
Bajo el nombre Camino de Indias, un proyecto impulsado por la Sociedad Rural del Valle de Uco (SRVU) se consolida como una iniciativa integral que busca fortalecer el desarrollo de las especias en Mendoza, con eje en la diversificación productiva y el agregado de valor.
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Con más de 25 años de trayectoria en San Carlos, la propuesta reúne a productores, técnicos e instituciones en torno a un objetivo común: potenciar el crecimiento de un sector que, en los últimos años, logró posicionarse como una alternativa relevante dentro de las economías regionales.
Del orégano a nuevas especias, una estrategia de diversificación
El ingeniero Miguel Ángel Elechosa, referente técnico del proyecto, ha sido una figura clave en este proceso de consolidación.
Desde la organización remarcan que Camino de Indias no debe confundirse con el denominado Camino del Orégano. Mientras este último pone el foco en un cultivo específico, la nueva iniciativa propone una mirada más amplia, que integra al conjunto de especies aromáticas desarrolladas en la región. En ese marco, el orégano sigue siendo el cultivo emblemático, pero se suman con fuerza otras producciones como albahaca, tomillo, salvia y romero.
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El peso del orégano en la matriz productiva es significativo. Con más de 1200 hectáreas cultivadas, en su mayoría en manos de pequeños y medianos productores, se posiciona como la aromática por excelencia en la zona. Su calidad y su impacto económico fueron determinantes para el crecimiento del sector, al tiempo que la obtención de la Indicación Geográfica representó un avance estratégico en términos de diferenciación y acceso a mercados.
Sin embargo, el proyecto apunta a ir más allá. La diversificación aparece como una herramienta central para ampliar las oportunidades productivas y reducir riesgos. En ese sentido, la incorporación de nuevas especies no solo responde a una lógica de mercado, sino también a la adaptación a condiciones agroecológicas y a la búsqueda de mayor valor agregado.
La iniciativa se apoya en una visión de largo plazo que articula tradición e innovación. Desde sus orígenes, vinculados simbólicamente a los registros históricos de Américo Vespucio, hasta su desarrollo actual, el proyecto construye una narrativa que conecta el pasado con las demandas contemporáneas. El objetivo es claro: transformar la producción primaria en un sistema más complejo, capaz de generar mayores ingresos y nuevas oportunidades.
En este contexto, las aromáticas no se limitan al uso gastronómico. Su potencial se extiende hacia otros sectores como la medicina natural, la perfumería y la elaboración de aceites esenciales mediante procesos de destilación. Estas alternativas abren un abanico de posibilidades para los productores, que pueden diversificar su oferta y acceder a nuevos nichos de mercado.
El desarrollo de Camino de Indias también refleja un fuerte componente de articulación institucional. El trabajo conjunto entre la Sociedad Rural del Valle de Uco, el Gobierno de Mendoza, el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el Ente Mendoza Turismo (EMETUR) y los municipios de la región fue fundamental para sostener y proyectar la iniciativa. A esto se suma el acompañamiento de los medios de comunicación, que cumplen un rol clave en la difusión.
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Este entramado de actores permite no solo fortalecer la producción, sino también construir una estrategia territorial más amplia, donde el desarrollo económico se vincula con la identidad local. En un escenario donde las economías regionales enfrentan desafíos estructurales, iniciativas como esta muestran el potencial de los modelos asociativos y de planificación a largo plazo.
Así, Camino de Indias se posiciona como un ejemplo de cómo una actividad tradicional puede reinventarse a partir del conocimiento, la innovación y el trabajo colectivo. En el Valle de Uco, las aromáticas no solo crecen en superficie: también lo hacen en valor, en proyección y en capacidad de generar desarrollo.