La Justicia rechazó la prisión domiciliaria y ordenó que Claudio Uberti siga preso en Ezeiza
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La Justicia rechazó la prisión domiciliaria y ordenó que Claudio Uberti siga preso en Ezeiza
La jueza Sabrina Namer desestimó riesgos por su rol de arrepentido en la causa Cuadernos y consideró que el Servicio Penitenciario puede garantizar su seguridad
La jueza federal Sabrina Namer rechazó el pedido de prisión domiciliaria del ex titular del OCCOVI, Claudio Uberti, quien seguirá alojado en la cárcel de Ezeiza cumpliendo su condena de cuatro años de prisión por el caso de la valija con USD 800.000 que intentó ingresar al país el venezolano Guido Antonini Wilson.
En su presentación, la defensa había alegado riesgos para su integridad por su condición de arrepentido en la causa de los cuadernos de la corrupción, amenazas a su familia y problemas de salud. Sin embargo, la magistrada concluyó que no existe un peligro concreto que justifique el beneficio de la detención domiciliaria.
Sin vínculo entre su declaración y el pedido de domiciliaria
En la resolución, a la que accedió Clarín, Namer sostuvo: El señor Uberti ya prestó declaración indagatoria en esa causa sin ningún inconveniente, y no hay razón atendible para la suscripta, que vincule sus ganas de declarar o no declarar con la concesión de una prisión domiciliaria, en referencia al expediente de los cuadernos.
La jueza remarcó que Uberti no formuló una denuncia formal por las supuestas amenazas, aunque dispuso la apertura de una causa para investigar esos hechos. Y añadió: No hay evidencia alguna que vincule la voluntad de declarar de Uberti con las condiciones de detención, y mucho menos, el contenido de sus declaraciones con el otorgamiento o no de una prisión domiciliaria.
En un tramo especialmente crítico de su fallo, Namer advirtió: En ese marco, no puedo más que pensar que los intentos de vincular las condiciones de detención con su voluntad o no de declarar, y más aún sus manifestaciones públicas al respecto al momento de llevarse a cabo esa declaración ante el TOF 7, tienen como norte suplir la falta de cumplimiento de los requisitos legales para el otorgamiento de la prisión domiciliaria, con manifestaciones imprecisas y hasta presiones veladas a la suscripta, sentenció.
El caso Antonini y el rol de Uberti como arrepentido
Uberti fue detenido en febrero pasado, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme su condena a cuatro años de prisión por el caso de la valija de Antonini Wilson. En agosto de 2007, el entonces funcionario llegó al país desde Venezuela junto a otros representantes de ambos gobiernos y al empresario venezolano, quien intentó ingresar de manera ilegal una valija con USD 700.000.
El ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) ya había estado detenido. En 2018 fue apresado en el marco de la causa de los cuadernos de la corrupción. Allí declaró como arrepentido y recuperó la libertad.
En esa investigación, Uberti relató que recaudaba coimas de empresas como responsable del OCCOVI, organismo encargado de las concesiones viales, y que trasladaba bolsos con dólares al departamento de la familia Kirchner en Recoleta.
Los argumentos de la defensa y la respuesta del tribunal
Tras su nueva detención, la defensa de Uberti solicitó la prisión domiciliaria por razones excepcionales y de gravedad institucional. Sostuvo que, por su rol de arrepentido en la causa cuadernos, su alojamiento en una cárcel federal lo ponía en peligro y que recibía presiones en relación con lo que sería su declaración en el juicio oral, que finalmente se concretó en marzo pasado.
Los abogados también afirmaron que familiares directos de Uberti habrían recibido mensajes anónimos en los que se les sugería que el ex funcionario no formulara nuevas indicaciones ni declaraciones en ese debate. En esa línea, la defensa habló de una colaboración de características patrióticas por parte de su cliente en el caso de los cuadernos.
Además, plantearon su edad, 68 años, y un cuadro de salud que incluye hipertensión arterial, dislipemia, temblor esencial, cirugía en la vista y tratamiento psiquiátrico, como fundamentos adicionales para el pedido de arresto domiciliario.
No obstante, Namer fue tajante: La condición del imputado como arrepentido de la causa conocida como Cuadernos no implica una situación de riesgo físico que no pueda ser controlada por las condiciones de seguridad del Servicio Penitenciario Federal, sostuvo.
Salud controlada y protocolo de resguardo en Ezeiza
Respecto de las enfermedades alegadas, la jueza subrayó que no se evidencia el peligro real e inminente que atente la salud de Uberti ni patologías graves de salud física y/o mental que el Servicio Penitenciario resulte incapaz de neutralizar y/o tratar.
Por otra parte, la magistrada destacó que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) cumple con todas las medidas de seguridad ordenadas sobre Uberti. El ex funcionario se encuentra alojado en el Hospital Penitenciario Central de la cárcel de Ezeiza, bajo el Protocolo de Resguardo de personas en situación de especial vulnerabilidad.
Las condiciones de detención actuales cumplen con los requisitos de seguridad y garantía de los derechos del señor Uberti y, en todo caso, en términos de calidad de las instalaciones o las prestaciones médicas, el nombrado se encuentra en las mismas condiciones que todas las personas que deben cumplir su pena en las dependencias del SPF, resumió Namer.
Junto con el rechazo de la prisión domiciliaria, la Justicia ordenó que Uberti continúe con sus tratamientos médicos y que el Servicio Penitenciario presente informes periódicos sobre sus condiciones de salud.