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Provinciales
TN 21/05/2026 13:44 4 min de lectura

Se casó con un estadounidense, estuvo presa 10 días y teme ser deportada: el drama sin fin de Felicitas Lauría

Mariana Lozita, mamá de Felicitas Lauría, habló con TN tras la audiencia en la Corte Federal de EE.UU. y contó el calvario que vive la cordobesa detenida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas tras una entrevista migratoria. La definició

Se casó con un estadounidense, estuvo presa 10 días y teme ser deportada: el drama sin fin de Felicitas Lauría
Foto: TN

La vida de Felicitas Lauría quedó marcada por la incertidumbre desde que se endurecieron las políticas migratorias en Estados Unidos. Ahora, su mamá, Mariana Lozita, rompió el silencio y relató el calvario que atraviesa la joven cordobesa, que fue detenida a fines del año pasado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras una entrevista conyugal por la residencia permanente.

Creo que están tratando de estirar las cuestiones un poco porque los jueces también están amenazados. Están tratando de no resolver tan rápido, dijo Lozita a TN, después de que este martes se realizara la primera audiencia en la Corte Federal sin una resolución para el caso de su hija.

Lejos de cerrar el conflicto, la Justicia fijó una nueva audiencia para el mes de octubre.

Una audiencia sin resolución y la espera que desespera

Para la mamá de Felicitas, las demoras no son casuales. En noviembre son las elecciones de medio término en EE.UU.. Me imagino que estiran todo esto a propósito. Los jueces federales de migración están en la mira, más los de California, lanzó la mujer.

Mientras tanto, Felicitas sigue bajo el régimen de libertad bajo fianza. Debe cumplir controles periódicos, pero intenta retomar al menos parte de su rutina junto a su esposo estadounidense. Ella está trabajando, haciendo su vida casi normal, contó su mamá.

El desgaste emocional y el miedo a la deportación

Mi hija está muy frustrada porque quería terminar con todo esto, reconoció Lozita, sobre el desgaste emocional que provocan en ella los meses de espera.

Aun así, aseguró que la joven sigue firme en su decisión de quedarse junto a Marcus, su esposo estadounidense, en ese país. Está muy bien con su marido y planifican su vida juntos, explicó la mamá de Felicitas, y agregó esperanzada: Ellos están bastante convencidos de que les van a dar la residencia.

Pero detrás de esa expectativa todavía pesa el trauma de la detención que sufrió a fines de 2025.

Los 10 días que estuvo detenida al principio fueron muy traumáticos, recordó Lozita. Y admitió que el miedo a una posible deportación también sigue latente para la familia.

Me da orgullo que mi hija siga luchando

El dolor de ver a su hija atravesar semejante calvario lejos de casa es una carga que Mariana Lozita no puede ocultar. Siento bronca que le haya tocado estar en esa situación. Me da pena que lo esté enfrentando prácticamente sola, aunque su familia allá está muy presente y su marido comparte esa lucha, expresó.

Y cerró con una frase cargada de emoción: Pero también me da mucho orgullo que mi hija sea tan fuerte y siga luchando por lo que quiere. Se fue siendo una adolescente y en poco tiempo se convirtió en una mujer con todas las letras.

El caso: una detención inesperada, 10 días presa y condiciones inhumanas

La pesadilla de Felicitas comenzó el 25 de noviembre de 2025, cuando fue con su esposo a la entrevista final para obtener la residencia permanente en Estados Unidos y, en cambio, terminó detenida y encadenada en una celda por tener la visa vencida.

Leé también: La historia de la joven cordobesa que podría ser deportada: cómo conoció a su marido y qué hace en California

Según relató su mamá en aquel momento a este medio, durante la cita en inmigración le preguntaron a Felicitas si su visa estaba vencida. Ella respondió que sí, pero aclaró que estaba amparada por el proceso de ajuste de estatus y el permiso de trabajo. De todas maneras, los agentes del ICE entraron y la detuvieron.

Feli cumplió con todos los pasos. Entró legalmente, estaba casada con un ciudadano norteamericano, no tenía antecedentes, remarcó su mamá.

Las primeras 48 horas, Felicitas estuvo incomunicada y esposada. Después, la trasladaron varias veces entre la comisaría y el centro de detención Otay Mesa, en condiciones que calificó de inhumanas: Le pusieron una cadena de los pies hasta la cintura y en las manos. No le sacaban la cadena ni para ir al baño, salvo una mano para bajarse la ropa.

Además, le suspendieron la medicación para la tiroides y ni siquiera le dieron los lentes para la miopía. Estuvo casi a ciegas, pobre, lamentó su mamá.

El calvario se extendió durante 10 días, con la tradicional fiesta de Acción de Gracias en el medio, hasta que finalmente a principios de diciembre la dejaron salir bajo fianza. Felicitas recuperó la libertad tras pagar una caución de US$1500, aunque con una tobillera electrónica y una serie de requisitos a cumplir para conservar el beneficio.

Cinco meses después, su situación sigue sin resolverse. Ahora, la familia espera que la próxima audiencia prevista para octubre traiga una resolución definitiva y que Felicitas pueda dejar atrás este capítulo doloroso para seguir adelante con su vida.

TN Esta nota se publicó originalmente en el medio.
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