Una mirada desde la alcantarilla. Cosas sueltas - AHORA Entre Ríos
Algún día todo esto que se nos encima estará repartido. Cada cosa suelta de la otra. El matiz de los tonos, las voces sin formar la trenza que atan cada día, las sombras sin montarse sobre la otra sombra. POR BELÉN ZAVALLO
Cosas sueltas
El pájaro salta de la cornisa al árbol de jacarandá y de ahí a las ramas
supongo que no puede detenerse
aunque hay un momento en que sus alas
quedan quietas antes de volver a impulsar la voluntad de volar.
Miro estas cosas mientras la ropa es un solo mejunje de tela húmeda
los colores marcan la unión y la separación
de vez en cuando se despega una pierna o una manga
partes confusas como de cuerpos derrotados.
En la casa, la vajilla de Spiderman y Frozen
en el secaplatos, la cerámica blanca
el reverso ajado de las tazas
dejan caer las últimas gotas.
Algún día todo esto que se nos encima estará repartido.
Cada cosa suelta de la otra.
El matiz de los tonos, las voces sin formar la trenza que atan
cada día, las sombras sin montarse sobre la otra sombra.
Pienso nuevamente en la voluntad de volar
para no caer entre todo esto que anda suelto bajo los picos
de los benteveos.
Pregunto si cuando las aves arrancan cosas de la tierra
y destripan el jardín no vienen también
en busca de los cantos.
Tal vez juntar las prendas y apretarlas con el calor tenue del sol
es un modo de alargar la luz entre todas estas cosas sueltas
tener ganas de creer en lo que permanece
sujeto a las plumas que se enganchan
y liberan de los ruedos y las axilas.