Baja el costo del crédito a empresas y sigue caro para familias - Informe Digital
Los bancos aflojan tasas para compañías, pero la morosidad mantiene muy alto el financiamiento al consumo.
La baja de la inflación y la mayor liquidez de los bancos ya se sienten en el crédito corporativo: en dos meses, el descuento de cheques cayó de 40% a 30% anual y en firmas de primera línea perfora el 27%. Pero ese alivio no llegó a las familias, donde las tasas siguen en niveles muy altos por el aumento de la morosidad.
En tarjetas de crédito, financiar el saldo al vencimiento cuesta 88% anual, casi tres veces la inflación. Con impuestos y cargos administrativos, el costo total supera con comodidad el 100%. En préstamos personales, las tasas rondan el 67% y también suben al sumar gastos, con el agravante de que son líneas a un año o más y dejan al deudor atado a una tasa fija mientras la inflación afloja.
Los principales ejecutivos de los bancos en la Argentina admiten que las tasas para individuos siguen demasiado altas. El reclamo también fue planteado en público por el ministro de Economía, Luis Caputo. Por ahora, sin embargo, ninguna entidad dio el primer paso.
La preferencia de los bancos sigue puesta en colocaciones más seguras, como los bonos en pesos del Tesoro, o en descontar cheques de empresas de primera línea, aun cuando la tasa resulte prácticamente neutra o negativa en dólares. En ese esquema, la baja de tasas para el público depende de una señal clara: que empiece a ceder la morosidad.
Hoy ese frente sigue tensionado. La mora en préstamos a individuos superó el 11% en el sistema bancario y en algunas fintech llegó al 25%, niveles que no se veían hace más de 20 años. Mientras tanto, el camino que ensayan las entidades es otro: refinanciar deudas impagas con plazos más largos y tasas menores para los morosos, con la idea de que vuelvan a pagar y de recuperar lentamente la cartera.
La baja de tasas puede sentirse de manera indirecta en el consumo. Con un costo financiero algo menor, los comercios tienen más margen para ofrecer cuotas sin interés, una herramienta clave para vender electrodomésticos e indumentaria. Si no ofrezco cuotas no vendo, resume una frase que hace tiempo circula entre comerciantes.
El sistema financiero, además, no enfrenta problemas de fondeo. La tasa promedio de los plazos fijos ya está por debajo del 20% anual y se volvió negativa en términos reales. Aun así, la baja de ese costo se traslada de manera muy lenta a las líneas de crédito.
También hay liquidez en dólares: de los USD 40.000 millones depositados en los bancos, solo se prestaron USD 20.000 millones, en su mayoría para prefinanciación de exportaciones. Ese volumen ocioso no encuentra demanda suficiente, y las entidades solo pueden prestar en moneda dura a exportadores o a empresas vinculadas con la generación de divisas.
Por ahora, las tasas que pagan los bancos por captar depósitos en dólares siguen en torno al 1% o 1,5% anual a 30 días. Hasta que no tengamos demanda robusta para prestar en dólares no tiene sentido que paguemos más, sostienen los principales banqueros del país.