El clima podría cuadruplicar la gente sin hogar en Australia - Informe Digital
Un estudio de la Universidad de Sídney advierte que el encarecimiento de la vivienda golpeará sobre todo a inquilinos y hogares pobres.
El cambio climático podría disparar la crisis habitacional en Australia y cuadruplicar la cantidad de personas sin hogar en la próxima década, según investigaciones recientes de la Universidad de Sídney publicadas en Cities. El impacto no se limitaría a los daños materiales: también empujaría hacia arriba los costos de vivienda, seguros y alquileres, con mayor presión sobre los sectores más vulnerables.
Las proyecciones del estudio estiman que el mercado inmobiliario australiano podría perder más de 571.000 millones de dólares australianos en 2030. En ese escenario, los alquileres serían hasta 45% menos asequibles y la combinación de precios más altos y menor acceso a la vivienda dejaría a más familias fuera del sistema habitacional.
Seguro más caro y menos acceso a crédito
El informe sostiene que los eventos extremos no solo dañan propiedades: también elevan primas de seguro, encarecen hipotecas y desalientan inversiones. Para el análisis, esos efectos terminan presionando la oferta y la demanda de viviendas al mismo tiempo.
Según el trabajo, en 2021 las primas de seguro ya habían subido 5,9%, una señal de un encarecimiento que podría profundizarse si se mantienen las tendencias actuales. El golpe, advierten, recaería con más fuerza sobre quienes alquilan o viven con ingresos limitados.
Los más expuestos al salto de precios
La Universidad de Sídney ubica entre los más afectados a inquilinos, hogares de bajos ingresos, jóvenes en riesgo y pueblos originarios. Son los grupos con menos margen para absorber subas de alquiler, seguros o cuotas hipotecarias.
El profesor Nader Naderpajouh señaló, según recoge Phys.org, que las políticas de vivienda suelen ser demasiado generales y que hacen falta apoyos específicos para quienes están más cerca de perder su casa.
Las simulaciones del estudio marcan que, si el costo de propiedad creciera 0,5% anual, la población sin hogar aumentaría 16% y la asequibilidad para alquilar caería 15%. En el peor escenario, con subas de hasta 3% por año, el salto sería de 69% en personas sin hogar y de 36% menos en alquileres accesibles.
Políticas más finas para evitar más exclusión
Tanto Cities como la Universidad de Sídney coinciden en que las respuestas actuales no alcanzan. Plantean que aranceles, impuestos a la vivienda y subsidios deberían diseñarse con simulaciones climáticas para no agravar la desigualdad.
Peyman Habibi-Moshfegh advirtió a Phys.org que las futuras crisis climáticas deben estar incluidas de forma explícita en el diseño de las políticas habitacionales. El objetivo, subraya el estudio, es construir redes de apoyo capaces de amortiguar el golpe sobre los sectores más frágiles.
Mientras el clima reordena el mercado inmobiliario australiano, el informe deja una alerta de fondo: sin medidas focalizadas, la crisis ambiental puede transformarse también en una crisis social de vivienda.