Gualeguaychú: Crece el malestar entre automovilistas y vecinos por situaciones de acoso en horarios nocturnos
La inseguridad percibida en el centro de la ciudad tras la caída del sol se ha convertido en un tema recurrente. Conductores y ocasionales clientes de comercios nocturnos denuncian situaciones de hostigamiento por parte de personas que piden dinero e
La inseguridad percibida en el centro de la ciudad tras la caída del sol se ha convertido en un tema recurrente. Conductores y ocasionales clientes de comercios nocturnos denuncian situaciones de hostigamiento por parte de personas que piden dinero en la vía pública.
La tranquilidad que suele caracterizar a Gualeguaychú durante las noches parece haberse fracturado. En las últimas semanas, se ha multiplicado el reclamo de automovilistas y vecinos que transitan por el radio céntrico, quienes manifiestan sentirse acosados por personas que deambulan solicitando dinero, comida o cualquier tipo de ayuda material.
La modalidad del conflicto.
Si bien la difícil situación económica que atraviesa el país es un contexto innegable, el problema según relatan los afectados surge en la modalidad y la insistencia de quienes abordan a los ciudadanos. El escenario se repite: una parada rápida en una farmacia de turno o una compra exprés en un kiosco se transforma en un momento tenso cuando, al salir del establecimiento, aparecen personas que interrumpen el paso con actitudes que generan incertidumbre y temor.
No sabés qué intenciones tienen. Muchos se acercan de la nada, justo cuando estás subiendo al auto o cerrando la puerta, comenta un vecino habitué de la zona céntrica.
De la solicitud a la hostilidad.
El testimonio de los conductores coincide en un punto: el trato varía según la persona, pero la insistencia es una constante. Si bien algunos solicitantes se mantienen dentro de un marco de respeto, muchos otros se tornan sumamente molestos ante la primera negativa.
Cuando el vecino responde que no tiene para dar, la situación escala. Lo que comienza como una petición se transforma en una actitud persistente que, en varios casos, los denunciantes han calificado como una forma de acoso verbal o intimidación.
El trasfondo de una problemática social.
Existe una preocupación adicional entre los residentes respecto al destino de los fondos solicitados. Según las observaciones de quienes transitan habitualmente por el centro, la mayoría de estas personas no buscaría el dinero para cubrir necesidades básicas de alimentación.
Se nota que muchos buscan seguir consumiendo alcohol o comprar drogas. Los que realmente están en situación de vulnerabilidad y buscan un plato de comida son los menos, y lamentablemente, la actitud agresiva de otros termina perjudicándolos a ellos también, sostienen los ciudadanos.
La problemática pone sobre la mesa el desafío de las autoridades locales frente a un fenómeno que combina la crisis social, la salud pública debido al consumo problemático de sustancias y la seguridad ciudadana. Por el momento, el reclamo de los vecinos es unánime: mayor presencia preventiva en los horarios donde la ciudad baja el ritmo y la incertidumbre en las calles se vuelve protagonista.
Redacción: Nova Comunicaciones.