El NOA teme cortes de gas en plena zafra y campaña citrícola - Informe Digital
Ingenios y citrícolas alertan por la falta de transporte desde Vaca Muerta y negocian un alivio para evitar paradas.
La industria citrícola y azucarera del NOA entró en una zona crítica por la falta de gas natural en pleno pico productivo. Aunque el país produce más gas del que consume, la ausencia de infraestructura para llevarlo al norte mantiene en alerta a las principales agroindustrias de Tucumán, Salta y Jujuy, según detallaron.
La tensión coincide con el período de mayor demanda productiva. Entre mayo y septiembre se concentra el procesamiento de limón y caña de azúcar, dos actividades que no pueden detenerse ni postergarse porque dependen de materias primas perecederas y de ventanas climáticas precisas.
El pico productivo coincide con el invierno y nosotros no podemos parar por mantenimiento como otras industrias. La fruta y la caña tienen su ciclo y hay que procesarlas en el momento, explicó Martín Galiana, vicepresidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa).
Tucumán concentra cerca del 70% de la producción de limón de la Argentina y tanto la industria citrícola como la sucroalcoholera son claves para el empleo y la actividad económica del norte. El problema central no es la falta de gas en origen, sino la imposibilidad de transportarlo. Tras el corte del suministro proveniente de Bolivia, la Argentina comenzó a sustituir ese abastecimiento con gas de Vaca Muerta. Sin embargo, la reversión del Gasoducto Norte obra clave para llevar el gas desde Neuquén hacia el NOA todavía no está terminada, indicaron.
La Argentina es productora excedentaria de gas, pero el avance del abastecimiento no fue parejo con el de la distribución. Faltan ductos, válvulas y obras de infraestructura, completó José Carbonell, presidente de Federcitrus.
Recordó que históricamente el norte argentino se abastecía con gas boliviano, pero desde hace dos o tres años ese flujo se interrumpió y comenzó el proceso de reversión del gasoducto, que ahora debe operar de sur a norte. Esa reversión supone cambio de válvulas, modificación de sentido y obras de ingeniería que todavía se están terminando, señaló Carbonell.
Los empresarios indicaron que Naturgy NOA, la distribuidora que opera en el norte del país, ya notificó a las industrias sobre posibles interrupciones por falta de capacidad de transporte. Somos los primeros a los que les van a cortar, resumió Galiana.
En los ingenios azucareros el gas es indispensable para el arranque de la zafra, según detallaron en la actividad. Luego, parte del consumo puede reemplazarse con biomasa generada a partir de residuos de la propia caña, lo que reduce significativamente la demanda. Pero el inicio de la molienda requiere un volumen elevado y constante.
La peor situación para un ingenio es tener que parar, porque el costo del reinicio es altísimo, advirtió Carbonell. La situación se agravó este año porque las fuertes lluvias registradas durante abril y principios de mayo demoraron el inicio de la zafra azucarera en Tucumán y el norte argentino. Eso concentró aún más la necesidad de gas en las próximas semanas.
En la industria citrícola, en cambio, la demanda de gas es constante, ya que se utiliza para generar vapor y también para el secado de cáscara de limón. Ese proceso es clave porque de la cáscara deshidratada se obtiene pectina, un gelificante natural utilizado en alimentos y bebidas que se exporta casi en su totalidad. Cada año la Argentina produce entre 70.000 y 80.000 toneladas de cáscara deshidratada de limón destinadas principalmente al mercado externo. El 99% o el 100% de la cáscara deshidratada se exporta, completó Galiana.
Si el abastecimiento de gas no alcanza, una de las primeras consecuencias sería la suspensión parcial del secado de cáscara. Probablemente no se seque toda la cáscara. Eso implica recalcular ecuaciones económicas, menor actividad y menos empleo, aunque sería menos grave que detener totalmente la producción, señaló Galiana.
El empresario aclaró además que parte de esa cáscara húmeda podría destinarse como alimento para ganado o sustituto dietario del maíz en feedlots, aunque reconoció que no sería una alternativa económicamente sustentable.
Actualmente, las industrias citrícola y azucarera del NOA demandan entre 800.000 y un millón de metros cúbicos de gas por día durante los picos de actividad. Solo esas dos actividades representan cerca del 80% del consumo industrial regional en invierno. A eso se suma el consumo de otras industrias del norte, como las fábricas de ladrillos y otros procesos industriales intensivos en gas.
Según explicaron los empresarios, existe la posibilidad de abastecerse con gas natural licuado, pero a valores hasta cinco veces superiores a los habituales. Hay que conseguir un precio razonable que cierre la ecuación económica de las empresas, planteó Galiana.
Esta semana se intensificaron las gestiones entre el sector privado, el Gobierno de Tucumán y la Secretaría de Energía de la Nación. Las negociaciones fueron encabezadas por Acnoa, el Centro Azucarero y autoridades provinciales, junto con la secretaria de Energía, María Tettamanti. Galiana dijo que YPF puso a disposición un volumen cercano a los 600.000 metros cúbicos diarios provenientes de la cuenca norte. La cifra es considerada importante, aunque todavía insuficiente para cubrir toda la demanda industrial regional. Hasta hace 48 horas no teníamos ese volumen disponible. El escenario hoy es más favorable. Estamos en plena negociación, comunicación e interacción permanente con YPF, Refinor, el Gobierno provincial y la Secretaría de Energía para darle continuidad a los procesos productivos del limón y de la caña de azúcar, sintetizó.
Carbonell coincidió en que el acuerdo podría representar un alivio importante y hasta el cierre de una problemática recurrente para el norte argentino. Recordó que el abastecimiento de gas no solo impactaría en la continuidad de la zafra y la actividad industrial del NOA, sino también en el empleo regional, las exportaciones y el ingreso de divisas para el país.