Volvió de Dubái y contó cómo fue emigrar, vivir una guerra y empezar de nuevo en Río Gallegos
El bartender riogalleguense relató su experiencia de tres años en Emiratos Árabes, donde trabajó en gastronomía hasta que el conflicto en Medio Oriente afectó el turismo y provocó despidos masivos. De regreso en su ciudad, impulsa capacitaciones en c
Leandro Zúñiga volvió de Dubái y contó cómo fue emigrar, vivir una guerra y empezar de nuevo en Río Gallegos
Leandro Zúñiga volvió de Dubái y contó cómo fue emigrar, vivir una guerra y empezar de nuevo en Río Gallegos
Leandro Zúñiga regresó a Río Gallegos después de vivir durante tres años en Dubái, Emiratos Árabes Unidos, donde trabajó como bartender y atravesó una experiencia marcada por el crecimiento profesional, el desarraigo, el choque cultural y el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente. En diálogo con Tiempo FM, el joven repasó cómo fue dejar la ciudad, adaptarse a una cultura completamente diferente y volver al país tras perder su empleo producto de la crisis que afectó al turismo en la región.
Creo que la vida es ese crisol de historias que vamos forjando diariamente, introdujeron los conductores al presentar a Zúñiga, a quien definieron como un amigo de la casa y destacaron el recorrido que realizó desde Río Gallegos hasta Dubái.
Durante la entrevista, Leandro contó que emigró en marzo de 2023 y que la oportunidad surgió a partir de una oferta laboral que encontró en redes sociales. Vi una publicación en Instagram, respondí la historia y empecé las entrevistas. Fueron tres entrevistas virtuales, recordó.
El bartender explicó que decidió emigrar en busca de una mejor estabilidad económica, aunque aseguró que el viaje terminó representando mucho más que eso. Me encontré con más cosas personales y profesionales que lo económico, señaló.
Zúñiga reveló que viajó sin dominar el inglés y que eso representó una de las primeras grandes dificultades. Me fui sin saber inglés, totalmente arriesgado, afirmó entre risas. Según relató, compartió vivienda con trabajadores de India y Nepal, lo que aceleró el proceso de adaptación a un entorno multicultural completamente nuevo.
El primer tiempo se me complicó muchísimo. La comida, las costumbres, el idioma, todo era distinto, expresó. Incluso recordó que el curry, ingrediente habitual en las comidas locales, terminó cansándolo rápidamente: El primer día pensé que era la mejor comida del mundo y a las dos semanas no quería saber nada.
Pese a las dificultades iniciales, aseguró que el gran cambio se produjo cuando logró comunicarse mejor en inglés y conformó un grupo cercano de amigos latinoamericanos. Hay que buscarse un grupito cerrado porque terminan siendo tu familia, sostuvo emocionado.
Durante su estadía en Dubái, Leandro trabajó en distintos restaurantes y bares, mientras mantenía contacto con Río Gallegos y seguía el fútbol argentino desde Emiratos Árabes. Los partidos eran a las cuatro o cinco de la mañana, pero igual los miraba, comentó.
El bartender explicó que el conflicto bélico en Medio Oriente comenzó a impactar fuertemente en la actividad turística y gastronómica. Empezaron a bajar muchísimo las ocupaciones en los hoteles y restaurantes. Empezaron los despidos y nos mandaban a casa varios días sin sueldo, relató.
Con el correr de las semanas, la situación empeoró. Nos hicieron una reducción salarial y seguían despidiendo gente. En la segunda ola dije bueno, en cualquier momento me toca y me tocó, recordó.
Según contó, la empresa le comunicó la desvinculación mediante un correo electrónico y luego le ofreció el pasaje de regreso a Argentina. La opción más tranquila fue volver, afirmó.
Leandro también relató algunos de los momentos más tensos que vivió durante el conflicto. Lo más grave que me pasó fue una intercepción de un dron a 500 metros de mi casa. Se escuchó una explosión tremenda, indicó. Además, detalló que las alarmas sonaban varias veces al día y que las recomendaciones oficiales eran alejarse de las ventanas y bajar a planta baja.
Vivíamos fingiendo demencia para no pensar todo el tiempo en lo que estaba pasando, confesó al recordar las reuniones y despedidas con amigos antes de regresar al país.
El riogalleguense reconoció que la primera semana después de perder el trabajo fue muy difícil desde lo emocional. Literalmente estuve deprimido. Era de la cama a comer algo y volver, expresó.
Sin embargo, aseguró que el regreso a Río Gallegos le permitió reencontrarse con su familia y recuperar tranquilidad. Mis viejos estaban asustados aunque no lo dijeran, comentó.
Actualmente, Zúñiga volvió a insertarse laboralmente en el ámbito gastronómico y además comenzó a desarrollar capacitaciones vinculadas a la coctelería. En ese sentido, anunció un curso introductorio denominado ABC de la Coctelería, destinado a quienes quieran iniciarse en el rubro.
La idea es arrancar con algo introductorio y después hacer capacitaciones más intensivas y profesionales, explicó.
Sobre el final de la entrevista, reflexionó acerca del cambio personal que le dejó la experiencia de emigrar. Volví siendo otra persona. Emigrar te cambia porque es volver a empezar desde cero, aseguró.
Además, sostuvo que volvería a vivir la experiencia si tuviera la oportunidad. Sin duda lo volvería a hacer, concluyó.