Denunciaron la desaparición de 700 cabezas de ganado en las islas del Delta - EntreMedios
La Sociedad Rural local advirtió sobre una ola de inseguridad y denunció que la zona de islas "es tierra de nadie".
Productores del partido bonaerense de Baradero manifestaron su profunda preocupación ante un marcado incremento de la inseguridad rural en la región. El hecho de mayor impacto se registró en la zona de islas del delta del Paraná, donde se denunció la desaparición de 700 animales, un suceso que reactivó las alarmas en el sector ganadero debido a la magnitud del faltante.
La denuncia formal fue radicada el pasado 4 de mayo ante la UFI 9 de Baradero. Fuentes judiciales señalaron que el área afectada presenta una gran complejidad geográfica y cuenta con una presencia poblacional casi nula, lo que dificulta las tareas de control. Al respecto, el vicepresidente de la Sociedad Rural local, Pablo Roller, explicó que la situación se descubrió cuando un equipo de veterinarios se presentó en el establecimiento para realizar la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa y constató la falta de 700 cabezas de un rodeo original de 1.300.
A raíz del alerta, efectivos policiales de Baradero, Zárate y San Pedro desplegaron un operativo de control vial y fluvial durante una semana completa, interceptando barcos y camiones en los puntos de carga para verificar marcas y señales, aunque los procedimientos no arrojaron resultados positivos. Desde la entidad ruralista advirtieron sobre la vulnerabilidad del sector isleño, señalando que para movilizar semejante volumen de hacienda se requiere de una logística que involucra al menos tres embarcaciones y unos 20 camiones pesados.
Ola de delitos en campos de la zona continental
La problemática de la inseguridad rural también golpea con fuerza a los establecimientos ubicados en el llano, donde se reportaron cinco hechos delictivos bajo la modalidad de entradera en una sola semana. Entre los ilícitos enumerados por la Sociedad Rural se encuentran el robo de alambrados, tranqueras, herramientas de galpones, baterías y electrodomésticos, además de episodios de faena clandestina.
Desde el sector productivo apuntaron contra la escasez de recursos de la policía rural para patrullar una red vial de 600 kilómetros de tierra. Aseguraron que el personal cuenta con un único móvil y que el deterioro de los caminos vecinales dificulta las tareas de prevención, incrementando la sensación de desprotección entre los habitantes de la zona rural.
El testimonio de un productor afectado por 15 robos
Un caso testigo de esta coyuntura es el de Eduardo Palacios, un productor ganadero que explota un feedlot a la vera de la Ruta Nacional 9 y que sufrió el decimoquinto robo desde que se instaló en la localidad. En esta última oportunidad, delincuentes le sustrajeron cuatro novillos de entre 200 y 300 kilos durante la madrugada.
El damnificado detalló que los autores del hecho utilizaron el mismo modus operandi que en ocasiones anteriores: cortaron los alambrados perimetrales, manipularon las tranqueras y trasladaron a los animales hasta un monte situado a unos 600 metros de distancia, donde procedieron a faenarlos para luego cargar la carne en un vehículo con acoplado. El productor lamentó la reiteración de estos ataques, que a lo largo de los años afectaron de manera sucesiva a sus criaderos de cerdos, ovejas y vacunos.