Santa Elena avanza con veredas seguras y pavimentación en los barrios - Confirmado
El Municipio avanza de forma simultánea con obras de pavimentación en el barrio 3 de Febrero y la construcción de veredas accesibles en el sector de 12 de Octubre para optimizar la transitabilidad y la seguridad vial de los vecinos. El programa de in
El Municipio avanza de forma simultánea con obras de pavimentación en el barrio 3 de Febrero y la construcción de veredas accesibles en el sector de 12 de Octubre para optimizar la transitabilidad y la seguridad vial de los vecinos.
El programa de infraestructura urbana impulsado por el Gobierno de Santa Elena continúa transformando la fisonomía de los diferentes sectores de la ciudad. Con el propósito de consolidar una red vial más segura y elevar la calidad de vida en los entornos habitacionales, las cuadrillas municipales sostienen un ritmo constante de ejecución en frentes de obra clave, priorizando la conectividad y la accesibilidad peatonal en las zonas periféricas y residenciales.
Pavimentación estratégica en el barrio 3 de Febrero
Uno de los puntos de mayor actividad se localiza actualmente sobre la calle Islas del Ibicuy, en el corazón del barrio 3 de Febrero. En este sector, el personal técnico y la maquinaria pesada avanzan con las complejas tareas de nivelación, desmonte y preparación del suelo. Estas intervenciones técnico-estructurales constituyen la fase previa e indispensable para el posterior volcado del pavimento, una obra largamente esperada por la comunidad que erradicará definitivamente los inconvenientes derivados del barro y el polvo, agilizando el flujo vehicular de la zona.
Veredas seguras para el entorno escolar en 12 de Octubre
En simultáneo, la descentralización de la obra pública municipal se hace evidente en el barrio 12 de Octubre, donde los operarios avanzan de manera decidida con la construcción de nuevas veredas peatonales. Las tareas se concentran sobre la calle Arturo Illia, a escasas dos cuadras de la escuela Ciudad de Adliswil. Este frente de obra no solo busca embellecer el paisaje urbano, sino que cumple una función social y comunitaria prioritaria, garantizando un corredor peatonal firme, seguro y cómodo para los estudiantes, docentes y familias que diariamente transitan hacia el establecimiento educativo, reduciendo significativamente los riesgos de accidentes viales en los horarios de ingreso y egreso escolar.