Una mirada desde la alcantarilla. Sorpresa - 9 Digital - Mi 9
Una mirada desde la alcantarilla. Sorpresa -
Sorpresa
Mi hijo abre las palmas y muestra las líneas azules que recorren su cuerpo bajo la piel, es translúcido como los peces a los que puede vérseles la composición interna. Mientras miro sus manos pienso en mapas, marcábamos los ríos y fronteras, los arroyos quedaban ínfimos solo en la visión las botas de goma con que recorríamos los campos. Un papel de calcar y nuestro trazo incierto, solía perderme también en los dibujos, empezaba como camino y terminaba atada a un cuello de puma con las manchas augurando disputas territoriales.
Siempre me distraje, veía una cosa y de fondo crecía otra como un sueño.
Pero ahora, mientras mi hijo de tres años abre sus palmas y dice sorpresa sin pronunciar bien la palabra, ajusta sus ojos y los dientes serruchan la posibilidad de estar en otro plano.
Es ahora: sorpresa.
Poner ofrendas en la extensión de su cuerpo, llenar los dedos de cosas buenas, inaugurar el tacto cada día para que el mundo lo abrace como a cada línea de la tierra.