Wall Street golpea a la Argentina y sube el riesgo país - Informe Digital
La suba de tasas en EE.UU. castigó bonos y acciones locales; los bancos cayeron hasta 6% y el indicador rozó 550 puntos.
La suba de tasas en Estados Unidos volvió a pegarle a los activos argentinos: cayeron los bonos, el riesgo país trepó otra vez y las acciones, sobre todo las bancarias, sufrieron bajas de hasta 6%. El movimiento deja a la plaza local más expuesta justo cuando el mercado mira de cerca la liquidación de divisas del agro y la necesidad de financiamiento del Tesoro.
El dato que marcó la rueda fue el nuevo salto del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, que llegó a 4,66% anual. Ese movimiento, impulsado por la inflación asociada al aumento del combustible, empujó a los inversores a vender deuda y elevó el costo de oportunidad para los activos de riesgo.
En ese contexto, los bonos argentinos volvieron a caer y el riesgo país rebotó hasta la zona de 547 puntos básicos, luego de haber rozado los 550. La baja promedio de la deuda local fue de 0,5%, suficiente para volver a tensionar el frente financiero.
Los bancos lideraron las pérdidas
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street fueron las más castigadas. Galicia, Macro y Supervielle retrocedieron entre 5% y 6%, después de haber subido más de 3% el lunes, impulsadas por la compra de USD 150 millones en acciones de YPF que realizó Stanley Druckenmiller.
Según un informe de Invertir Online (IOL), la plaza local no logró sostener el rebote y quedó condicionada por un frente internacional más adverso y por la confirmación de que el cepo cambiario corporativo seguirá sin cambios en el corto plazo.
El golpe externo no alteró, por ahora, la dinámica cambiaria. El Banco Central compró ayer otros USD 144 millones y las reservas brutas cerraron en 46.190 millones de dólares.
El agro y el financiamiento, bajo la lupa
La expectativa del mercado está puesta en que la liquidación de la cosecha gruesa se acelere entre ahora y fines de junio o principios de julio. De acuerdo con PPI, hasta el momento las cerealeras habrían solicitado permisos de exportación por menos del 25% de la cosecha, lo que dejaría todavía cerca de USD 35.000 millones por ingresar.
Esa oferta de dólares podría ayudar a sostener la calma cambiaria, aunque no alcanza todavía para perforar con claridad la barrera de los 500 puntos básicos en el riesgo país. Para el Gobierno, además, sigue abierta la necesidad de financiarse en el mercado local mediante la emisión de Bonares 2027 y 2028, con el objetivo de acumular divisas para afrontar vencimientos por USD 4.300 millones en julio.
La posibilidad de volver al financiamiento internacional, por ahora, luce lejana. La suba de tasas en Estados Unidos encarece el acceso al crédito y vuelve más difícil el horizonte de 2027, cuando el Gobierno deberá enfrentar compromisos fuertes en un año preelectoral.