Juicio a Airaldi: Erbes negó vínculos con el narcotráfico y apuntó a escuchas malinterpretadas - AHORA Entre Ríos
El imputado Juan Andrés Erbes, dueño del bar Mandela, negó ante el Tribunal haber comercializado estupefacientes
En una jornada cargada de tensión, el imputado Juan Andrés Erbes dueño del bar Mandela declaró y se defendió ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) integrado por Noemí Berros, José María Escobar Cello y Emilce Rojas, en el marco del proceso judicial que tiene como principal acusado al productor rural de Diamante, Leonardo Airaldi, junto a otros ocho procesados por presunto narcotráfico. La audiencia contó con la intervención de los fiscales José Ignacio Candioti, Juan Sebastián Podhainy, Diego Iglesias (PROCUNAR) y Martín Uriona.
Erbes, que enfrenta acusaciones junto a Airaldi, Touzet, Roberto Coronel, Joel Schonfeld, Sebastián Armocida, Marino Martínez, Walter Gonzalo Olivero y Cristian Emanuel Sánchez, buscó desligarse de las imputaciones. En el bar jamás se comercializó droga. Éramos un grupo de consumidores, pero nunca fraccionamos ni vendimos, sostuvo, al tiempo que reconoció haber atravesado más de 15 años de consumo.
El imputado relató que el bar, abierto tras la pandemia, funcionaba con música en vivo y recibía principalmente turistas. Señaló que Airaldi asistió en contadas ocasiones y que su vínculo se dio por la relación del productor con una moza del lugar. Siempre convidaba cocaína, pero hablamos de 50 o 60 gramos que se consumían en dos días. No hay testigos que puedan decir que vendíamos, afirmó.
La declaración de Erbes, quien es representado por Leopoldo Meresman y José Monge, se produjo después de la de Touzet, quien lo había dejado en una posición comprometida al describir encargues que le llevó al dueño del bar.
Erbes, sin embargo, insistió en que las escuchas telefónicas fueron malinterpretadas y que las conversaciones sobre dólares correspondían a operaciones de compraventa de divisas, no a narcotráfico. Me arruinó la vida entera. Perdí todo, estuve preso y mi familia sufrió problemas de salud. Tengo la conciencia tranquila, expresó.
Dijo que los audios que se difundieron publicamente son entre Soledad Touzet y Joel Schonfeld. No soy yo el que aparece hablando en esos audios, sostuvo.
Sin embargo, Erbes quiso aclarar una escucha que se pasó tiempo atrás en el recinto en la que aparece él hablando con otro sujeto.
Interlocutor 1: Vieja,
Erbes: Hola papurri,
Interlocutor 1: ¿Cómo anda, loco? Todo bien.
Erbes: Te llamé porque tenía lo tuyo, ¿no?
Interlocutor 1: Genial, vieja. Qué buena noticia.
Erbes: Quería saber si querías algo más.
Interlocutor 1: Y no, capaz que no, porque tengo que pagar el martes unas cosas, así que no.
Erbes: Tengo esto que están bueno.
Interlocutor 1: Bueno, gracias Bueno, ¿qué? Eh, no sé, ¿vos estás en la ciudad o te fuiste?
Erbes: Me estoy yendo a Santa Fe a ver Fito, vuelvo mañana.
Erbes: O sea, los tengo, los tengo guardados en el bar.
Erbes: Bueno, en el caso de que lo requiera urgente, llamamos y coordinamos.
Erbes: Bueno, escucha, eran 200.
Erbes: No querés alguien que quiera 100
Interlocutor 1: ¿Y a cuánto lo está vendiendo?
Erbes: 470, para vos, pero en realidad ni me fijé.
Sobre este tema Erbes dijo que estaban hablando de dólares. Y 470 es el valor que estaba la moneda norteamericana en ese moento.
El proceso judicial también involucra a defensores como Mariana Barbitta y Lucas Melo (por Airaldi), Claudio Berón (Coronel), Leopoldo Meresman y José Monge (Erbes y Martínez), Nelson Schlotahuer (Touzet), y las defensoras públicas subrogantes Noelia Quiroga y Gisela Cancilleri (por Armocida, Schonfeld, Olivero y Sánchez). En paralelo, otros cuatro procesados Manuel Enrique Cuello, José Nicolás Godoy, Armando Marcelo Balcaza y Carlos David Schumacher negocian juicios abreviados y no forman parte del debate.
La audiencia dejó expuesta la estrategia de Erbes: reconocer un alto nivel de consumo personal, pero negar cualquier actividad vinculada al tráfico de estupefacientes. Jamás pasó lo que se me acusa. Lo único que hay son escuchas malinterpretadas, concluyó, en un intento por despegarse de la trama que tiene a Airaldi como figura central.