Los bancarios acordaron una suba del 2,6% y el salario inicial superará los $ 2.300.000
El aumento corresponde a abril y eleva el salario inicial del sector. El esquema de actualización seguirá atado a la inflación y tendrá una nueva revisión
Los trabajadores bancarios recibirán un nuevo incremento salarial del 2,6% correspondiente a abril, en línea con la inflación del mes, y el sueldo inicial del sector alcanzará los $ 2.319.195,20. El acuerdo fue cerrado entre la Asociación Bancaria y las cámaras empresariales y mantiene el esquema de actualizaciones atadas a la evolución de los precios.
La organización sindical conducida por Sergio Palazzo confirmó además que continuará aplicando el mismo mecanismo de ajuste para mayo y anticipó que la próxima revisión paritaria se realizará durante la segunda quincena de junio.
La actualización impactará sobre todas las remuneraciones mensuales brutas, habituales y totales, tanto remunerativas como no remunerativas, incluyendo adicionales convencionales y no convencionales. Con esta nueva corrección, los salarios del sector acumulan una mejora del 12,3% en los primeros cuatro meses del año respecto de diciembre de 2025.
El acuerdo también contempla una actualización para el tradicional bono por el Día del Bancario, que tendrá un piso de $ 2.067.482,29 y quedará sujeto a futuras revisiones.
La pauta salarial del sector financiero replica el criterio adoptado en otras negociaciones recientes, donde distintos gremios comenzaron a acompañar la desaceleración inflacionaria. Mientras marzo había registrado una inflación del 3,4%, el índice de abril mostró una baja hasta el 2,6%, aunque la variación interanual de precios continúa elevada y alcanza el 32%.
En ese contexto, diversos sindicatos avanzaron con acuerdos para sostener el poder adquisitivo. En la construcción, la UOCRA pactó una mejora acumulativa del 7,7% entre marzo y mayo, además de bonos no remunerativos y una revisión salarial prevista para junio.
El sector mercantil, representado por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios, cerró una suba escalonada del 5% para el trimestre abril-junio junto con un bono extraordinario de $ 120.000 y revisiones mensuales.
Por su parte, el Sindicato de Camioneros acordó un aumento acumulado del 10,1% para el período marzo-agosto, distribuido en seis tramos y acompañado por sumas no remunerativas y adicionales específicos para determinadas actividades.
Algunos sectores lograron incrementos por encima del parámetro oficial. La industria de la alimentación acordó una recomposición del 9,67% y pagos extraordinarios que podrían enfrentar dificultades para su homologación. Una situación similar atraviesan otros convenios que exceden los márgenes impulsados por el Gobierno.
En el ámbito estatal, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) selló un ajuste excepcional del 9,9% en cinco etapas hasta mayo, acompañado por un bono no remunerativo, aunque el acuerdo fue rechazado por ATE.
Las negociaciones muestran estrategias diferentes entre los sindicatos: mientras algunos priorizan acuerdos alineados con los criterios oficiales para asegurar su validación, otros buscan superar esos límites y presionan para que las empresas liquiden aumentos aún pendientes de homologación. Ese escenario genera incertidumbre, especialmente pequeñas y medianas empresas.