Catástrofe ambiental: los incendios en la Patagonia fueron los más graves en 60 años
Un informe conjunto de Greenpeace y la UBA, basado en imágenes satelitales, revela que se perdieron más de 60 mil hectáreas de bosque nativo entre octubre y marzo pasados. Chubut fue la provincia más castigada. Por Redacción Nova Comunicaciones. Los
Un informe conjunto de Greenpeace y la UBA, basado en imágenes satelitales, revela que se perdieron más de 60 mil hectáreas de bosque nativo entre octubre y marzo pasados. Chubut fue la provincia más castigada.
Por Redacción Nova Comunicaciones.
Los incendios forestales que azotaron a la región patagónica entre octubre de 2025 y marzo de 2026 marcaron un doloroso récord histórico. Según un relevamiento realizado mediante imágenes satelitales, el fuego destruyó 60.845 hectáreas de bosque, convirtiéndose en la peor temporada de incendios de las últimas seis décadas en la región.
La magnitud de la catástrofe queda en evidencia al comparar las estadísticas: la superficie afectada duplicó la de la temporada anterior (31.722 hectáreas) y resultó diez veces mayor al promedio registrado en los años 2022, 2023 y 2024.
Los datos se desprenden de un minucioso informe elaborado por Greenpeace Argentina en colaboración con investigadores del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), utilizando herramientas de teledetección de los satélites Landsat.
Chubut, el epicentro del desastre.
El impacto geográfico del fuego no fue parejo, ensañándose particularmente con una provincia. Chubut concentró la alarmante cifra de 60.304 hectáreas consumidas. El resto de las jurisdicciones reportó daños considerablemente menores: Santa Cruz registró 290 hectáreas quemadas; Neuquén, 238; y Río Negro, 13. En tanto, Tierra del Fuego no presentó áreas afectadas.
Los focos más destructivos avanzaron sobre zonas de altísimo valor ecológico y áreas protegidas con un grado estricto de conservación, tales como el Parque Nacional Los Alerces, El Turbio y el Parque Nacional Los Glaciares. Asimismo, el incendio desatado en la zona de Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén revistió una gravedad crítica al alcanzar no solo bosques nativos y plantaciones, sino también viviendas particulares.
Fue un ecocidio que tardará dos siglos en recuperarse. Se trataron de los peores incendios forestales de las últimas seis décadas en la región, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina.
Un ecosistema único en peligro.
La Patagonia alberga una de las últimas grandes reservas mundiales de bosques templados relativamente intactos, sumando cerca de 3 millones de hectáreas en el territorio argentino. Este ecosistema es el hogar de especies emblemáticas y amenazadas como el huemul, el pudú, el huillín y el carpintero gigante.
La tendencia, sin embargo, es alarmante. Según datos oficiales citados en el documento, entre los años 2001 y 2024 la región ya había perdido 121.547 hectáreas de bosques andino-patagónicos, principalmente a causa de las llamas, con Chubut liderando históricamente las estadísticas de destrucción con el 57% del total.
El factor humano y el debate político.
Los especialistas que participaron del informe técnico advierten que, si bien el agravamiento de las sequías prolongadas producto de la crisis climática global genera el escenario ideal para la propagación del fuego, el detonante sigue siendo el mismo: cerca del 95% de los focos se originan por acción humana, ya sea por negligencia (fogatas mal apagadas, colillas de cigarrillos) o de forma intencional vinculada al cambio de uso del suelo.
Las consecuencias a largo plazo van mucho más allá de la pérdida visual de los árboles. El informe detalla que la región enfrentará ahora una severa fragmentación de hábitats, desaparición de fauna local, degradación y erosión del suelo, y una drástica reducción en la capacidad de la tierra para almacenar agua.
El componente político también forma parte del reclamo de las organizaciones socioambientales. Respecto a la gestión de la crisis, Giardini apuntó contra las medidas de la administración nacional: Que el Gobierno haga recortes en los fondos de Parques Nacionales y promueva flexibilizar las Leyes de Bosques y Manejo del Fuego resulta una peligrosa combinación de negacionismo, negligencia y desidia, concluyó.